La siguiente escala fue San Diego (California), dónde por fin pudieron desembarcar aquellos que no necesitan visa o ya la tenían. A partir de allí continuaron viaje con 250 pasajeros latinos (principalmente mexicanos) hacia Acapulco, dónde llegarán el 4 de abril. Entre los que irán a ese destino hay 13 uruguayos.
Entre los tripulantes se encuentra Benjamin Liberoff, reciente subsecretario de Turismo, quién narró la peripecia que viven los cruceristas.
«En realidad lo nuestro no tiene nada de dramático -expresó Liberoff- ya que vivimos en una burbuja, sin ningún caso detectado a bordo. Mal está la gente que está enfrentando la pandemia».
Respecto a la respuesta que obtuvieron de Cancillería, Liberoff manifestó que «fue excelente, tanto en locque se refiere a la solidaridad exhibida como a la búsqueda de alternativas para repatriarnos. Tanto en Estados Unidos, como en la embajada y cancillería en México D.F., encontramos la mayor receptividad. Pero el problema es que están cancelados hasta el 30 de abril los vuelos hacia el sur, tanto los de Copa, los de Gol, los de Latam o los de American Airlines. Habrá que tener paciencia, pero alguna solución se encontrará. Repito, por ahora estamos por fuera de todo riesgo y nuestra preocupación es la gente que está por fuera de la protección que por ahora tenemos».