En el mismo sentido se manifestó la representación de Singapur, en nombre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean), quien también pidió el levantamiento de las medidas.
Esta es la vigésima novena vez que se presenta ante la Asamblea General el proyecto de resolución titulado «Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba».
La Asamblea ha respaldado la resolución desde que se presentó por primera vez en 1992. No obstante, el Gobierno norteamericano ha desoído siempre la resolución, así como las recomendaciones del propio secretario general de la ONU, Antonio Guterres, de levantar todas las medidas coercitivas unilaterales contra varias naciones.
Según el canciller cubano, Bruno Rodríguez, el bloqueo ha impacto especialmente en lo referente al combate de la pandemia en la isla, ya que ha dificultado el acceso a medicamentos y equipos para atender la crisis sanitaria.
«El gobierno de Estados Unidos asumió el virus como aliado en sus despiadada guerra no convencional, recrudeció de manera deliberada y oportunista el bloqueo económico, comercial y financiero, y provocó al país pérdidas récord por alrededor de 5.000 millones de dólares», fustigó el canciller ante la Asamblea General.
El gobierno de Estados Unidos asumió el virus como aliado en su despiadada guerra no convencional, recrudeció de manera deliberada y oportunista el bloqueo económico, comercial y financiero, y provocó al país pérdidas récord por alrededor de 5.000 millones de dólares», aseguró Rodríguez ante la Asamblea General.
Durante la administración de Donald Trump, se impusieron a Cuba unas 242 medidas coercitivas, las que no se han levantado en lo que lleva el gobierno de Joe Biden.
Se estima que solo en 2020, el bloqueo causó a Cuba pérdidas mayores a los 3.500 millones de dólares.