«Si nos miramos en el espejo no podemos culpar al Partido Republicano cuando los Demócratas en el Congreso tienen la mayoría», agregó la representante del ala izquierda del Partido Demócrata.
Una comisión parlamentaria había propuesto extender la moratoria hasta el 31 de diciembre, pero no consiguió el apoyo suficiente, ni siquiera en las filas demócratas.
«Desafortunadamente, ni un solo republicano apoya esta medida (…) Es muy decepcionante que los Republicanos en la Cámara y el Senado se hayan negado a trabajar con nosotros en este tema», lamentó la noche del viernes la presidenta Demócrata de la Cámara baja, Nancy Pelosi, en un comunicado.
Una fuente del Congreso dijo a la Agencia France Press que la propuesta también está lejos de contar con el apoyo unánime de la propia bancada demócrata.
A esta situación se suma que el dinero destinado por el Gobierno federal para ayudar a las personas y familias en dificultades para pagar el alquiler llega a cuentagotas a sus cuentas bancarias.
Ese dinero se entrega a los estados y las comunidades locales, que luego son responsables de distribuir la ayuda a los hogares. Sin embargo, esto requiere el establecimiento de sistemas complejos para recibir solicitudes, verificar situaciones y, solo entonces, entregar la ayuda.
El resultado: de los 46.000 millones de dólares previstos por el Gobierno para este fin, incluidos los 25.000 millones desembolsados a principios de febrero, solo 3.000 millones han llegado a su destino.