Cuando Aurora tenía dos años y debió ser operada e un quiste aracnoideo medular (sacos llenos de líquido cefalorraquídeo que se localizan entre el cerebro o la médula espinal y la membrana aracnoidea) que dificultaba su desarrollo motor, pero nunca se dio un diagnóstico preciso ni se aplicó un tratamiento efectivo para mejorar su calidad de vida.
Los familiares de Aurora lograron establecer contactos con la dirección del CIREN en La Habana en noviembre del año 2020, y se le confirmó que podría ser tratado en Cuba.
«Antes de viajar a Cuba -comentó Nazzari en Twitter- me dijeron «mirá que van a un país muy distinto». Y sí, es un país distinto, porque es un país mejor que cualquier otro. Acá la gente es buena, es desinteresada, solidaria, se respira un aire distinto, acá un de verdad puede encontrar paz».
Hace unos días, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel visitó a la niña Aurora en las instalaciones del CIREN, que Cecilia Nazzari agradeció.
«Hoy fue un día por demás emotivos. El cariño, los deseos de mejorías para Aurora y el hermoso gesto de la visita, me los guardo hoy y para siempre en el corazón. Gracias Cuba hermosa por ayudarnos a seguir. Gracias Díaz-Canel por abrirnos las puertas de este hogar. Gracias», subrayó la madre de la uruguaya en Twitter.
La niña Aurora Sosa debe regresar a Cuba en octubre a continuar su tratamiento de rehabilitación.