La Policía detuvo a una enfermera del Hospital Evangélico por el presunto robo de medicamentos controlados (fentanilo, morfina y diazepam) de la farmacia del centro de salud, informó en X el periodista Eduardo Preve, a partir de una denuncia que fue presentada por la jefa del Departamento de Enfermería del sanatorio.
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La denuncia contra la enfermera
La funcionaria denunciante detectó el retiro irregular de tres ampollas de morfina, gestionado mediante una receta médica con datos incompletos, a nombre de un paciente que no figuraba en los registros del hospital y con el número de funcionario de una auxiliar de enfermería que, consultada posteriormente, reconoció el número como propio pero negó que la letra y la firma de la orden fueran suyas.
Según la denuncia, el personal de la farmacia relató que la persona que había retirado la medicación vestía una túnica de enfermería. Al revisar las cámaras de videovigilancia, se constató que la auxiliar de enfermería había concurrido a la farmacia en dos oportunidades durante su descanso, con cambios en su vestimenta y peinado entre una visita y otra.
La evidencia en una cartuchera
Luego de detectada la irregular situación en la farmacia, las autoridades del hospital le solicitaron a la auxiliar de enfermería que exhibiera sus pertenencias; y, en el interior de un bolso de mano gris se halló una cartuchera de tela que contenía:
* Tres recetas médicas en blanco.
* Cuatro ampollas de morfina, vacías y rotas.
* Una ampolla de fentanilo.
* Una ampolla de diazepam.
* Una ampolla de midazolam.