Debido a que las autoridades penitenciarias de muchos estados de EE.UU. no reportan cuál es la cantidad de fármacos que poseen, los expertos han tenido dificultades para evaluar cuánta ayuda médica puede haber ahí.
Sin embargo, basados en la información de «un puñado» de estados, consideran que se podrían tratar a por lo menos 137 pacientes de covid-19 con los sedantes destinados para el corredor de la muerte.
Y considerando los suministros de los estados que no reportan datos, los especialistas consideran que «es probable» que ese número se duplique.
En Estados Unidos, la pena de muerte ha sido aplicada en 35 de los 50 estados desde que el castigo fue reinstaurado en la década de 1970, lo que ha llevado a la ejecución de más de 1.500 personas. Sigue vigente en 28 estados.
Fuente: BBC