Núñez formó parte de la comitiva que acompañó al presidente de la República Yamandú Orsi en la actividad organizada por la Embajada de Estados Unidos. El jerarca comunista asistió en representación del gobierno departamental de Canelones, luego de que el intendente Francisco Legnani y otros secretarios declinaran la invitación por problemas de agenda.
El secretario general del partido, Óscar Andrade, dijo al respecto: "No voy a decir que nos parece un error del gobierno y un acierto de Núñez; es más grave por no haberlo comunicado". "Yo parto de la base de que parece medio inexplicable lo que pasó", sentenció.
Fuentes comunistas explicaron que se le "retiró la confianza" por considerar un "grave error político" su accionar, y más aún por haber concurrido "sin aviso" al sector. La agrupación considerará durante las próximas semanas posibles sanciones disciplinarias.
Sorpresa y malestar
La noticia de la presencia de Núñez en el portaviones generó una inmediata indignación en la cúpula del PCU. Fuentes políticas confirmaron que la presencia del dirigente —quien también representa a la lista 1001 en la Mesa Política del Frente Amplio en Canelones— fue recibida con sorpresa y malestar, ya que el partido no había sido consultado ni informado previamente.
Referentes comunistas, como el dirigente de la construcción Daniel Diverio, expresaron públicamente su rechazo a la actividad, calificándola como una falta de oportunidad política. Desde el sector se argumenta que un portaviones estadounidense es un "símbolo de la política militarista" de dicho país, lo que choca frontalmente con la postura histórica del Partido Comunista.
Ante la gravedad del hecho, la dirección departamental del PCU se reunió de urgencia y determinó que la situación de Núñez es insostenible dentro de los cuadros de confianza política del sector. Por este motivo, se le solicitó que ponga su cargo a disposición de la Intendencia de Canelones.