"El fraude que estamos convencidos que ocurrió lo va a tener que investigar Fiscalía. A nosotros nos corresponde preguntarnos cómo fue posible llegar acá", afirmó Viera.
Fue así que empezó a recordar la participación de ciertos actores a lo largo de la comisión investigadora que "señalaban para arriba" al ser consultados sobre quién tomó la decisión de adjudicar la compra de las dos OPV al astillero español Cardama por 80 millones de euros, que luego la administración de Yamandú Orsi terminaría rescindiendo.
"Todos —absolutamente todos— señalaban para arriba. Y la responsabilidad está arriba, porque el Parlamento tiene que pedirle cuentas a quienes ejerciendo el Poder Ejecutivo comprometieron el patrimonio de los uruguayos", sostuvo.
Aunque primero evitó mencionar explícitamente a Lacalle Pou, sobre el final de su intervención lo aludió directamente.
"No vengo a decir que el presidente (Lacalle Pou) eligió el astillero Cardama, ni que conoció la garantía falsa de Eurocommerce, ni que aprobó las prórrogas verbales, ni que supo del acta notarial adulterada. Nadie lo declaró. Y no voy a sostener ante esta asamblea lo que la prueba no sostiene. Tampoco vengo a acusar de un delito. Vengo a decir algo distinto: que el presidente firmó la adjudicación, intervino personalmente en la decisión de avanzar y estaba informado de todo lo que sucedía en el Ministerio de Defensa", argumentó.
Y agregó: "Lo que afirmo es que el presidente tiene plena responsabilidad, al igual que los ministros que actuaron del desarrollo de los hechos. Creo que si algo enseña este hecho es que los controles no fallaron, fueron esquivados directamente. Uno por uno, por decisión política, en cada nivel de la pirámide. Y este tema no se detuvo en el despacho del ministro, subió hasta la cúspide y fue allí firmado. Los responsables políticos son los ministros actuantes y el expresidente de la República".
La reacción de la oposición
El que reaccionó ante los dichos del frenteamplista fue el senador Javier García. El exministro ironizó con el "cangrejo" que había sido descubierto "abajo de la piedra".
"No iba a pasar mucho tiempo en que se conociera la verdad. No porque no la conociéramos —porque alguien en su locuacidad incontenible iba a decirle a toda la Asamblea General cuál era el cangrejo que estaba abajo de la piedra—. Acaba el senador Viera de demostrar palmariamente que toda esta farsa montada de rescisión del contrato tiene una única intencionalidad: política y electoral", consideró.
El senador blanco enumeró entonces los objetivos que, a su juicio, tuvo el Frente Amplio a lo largo de todo este proceso: "dañar al gobierno de la Coalición Republicana, al presidente de la República y a quienes ejercimos responsabilidades de gobierno".
"¡No hay otra! Ni OPV ni nada que valga. Acá hay una sola, que es ante el miedo que produce, ante el temor que produce la personalidad política y el liderazgo de Lacalle Pou montar toda esta farsa con la intencionalidad que acaba de dejar en blanco y negro el senador que habló antes que yo. No hay otra. Todo esto se desmoronó al final de la Asamblea General como un castillo de naipes. Es política, es electoral, es contra el gobierno pasado, contra el presidente Lacalle Pou y, sobre todo, motivada por el temor y el miedo que produce", exclamó.