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Política Bukele | narco |

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El Salvador autoritario: La otra cara de Bukele

Desde que el pacto entre Bukele y las pandillas se rompió, el Gobierno de El Salvador ha buscado recuperar a los líderes pandilleros que conocen de sus arreglos y vínculos.

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¿Cuántos uruguayos saben exactamente dónde queda El Salvador, con qué países limita y si tiene costas sobre el Caribe o sobre el Pacífico? ¿Cuántos compatriotas conocen la triste historia de ese país durante el siglo XX? ¿Cuántos saben de las matanzas atroces cometidas durante sucesivos golpes militares o en guerra civil? ¿Alguna vez oyeron hablar del arzobispo Arnulfo Romero? ¿Saben que en un territorio equivalente a Paysandú y Río Negro sumados viven algo más de 6 millones de personas?

Sin embargo, todos conocen a su actual presidente, Nayib Bukele. Y para casi la mitad de los uruguayos “es el mejor líder latinoamericano”, según una encuesta de Latinobarómetro.

Dirigentes políticos blancos y colorados lo ponen como ejemplo de lo que se debe hacer en materia de seguridad. El canciller Mario Lubetkin invitó a visitarnos al vicepresidente de ese país, Félix Ulloa, pero no se sabe a título de qué.

Extrañamente, el gobernante recorrió varios medios de comunicación para desmentir todo lo malo que se dice de Bukele. Hasta pretendió dar clases de periodismo y encima “doró varias píldoras” asegurando que el líder tupamaro Raúl Sendic había sido “uno de sus referentes”.

Acá son muy pocos los que dicen en voz alta que Bukele es un dictador. “Fue elegido en elecciones libres”, sostienen y es cierto. Pero olvidan que en Uruguay Juan María Bordaberry también fue elegido en elecciones y terminó encabezando un golpe de Estado.

Ocurre que la gente que está desesperada por las condiciones en que debe vivir en su barrio, en medio de balaceras y muertos diarios, necesita que se solucione ese problema, ya no dispone de tiempo para esperar la eficacia de los planes gubernamentales. Y por lo que les han contado, Bukele lo solucionó en poco tiempo encarcelando a 1 de cada 57 salvadoreños, fueran o no integrantes de Las maras. 85.000 personas fueron enviadas a cárceles enormes donde viven un poco mejor que las ratas.

Los que defienden el “modelo Bukele” no dicen que hay que hacer lo mismo, pero sí que hay que aplicar “mano dura” para enfrentar a la delincuencia, aunque no faltan quienes insisten en la “guerra contra el narcotráfico”.

Para los que tenemos algunos años, cuando mencionan “mano dura” es inevitable pensar en Jorge Pacheco Areco y el avasallamiento de derechos y libertades. Y los que hablan de “guerra” desconocen que en 20 años han muerto unas 500.000 personas en México y hay unas 150.000 desaparecidas.

El senador colorado Andrés Ojeda, el más firme defensor del proyecto Bukele, se refirió esta semana “a la relatividad de las garantías constitucionales”, porque, según dijo, “para que algunos ganen, otros tienen que perder”.

Pues veamos quién ganó y quién perdió en El Salvador.

El Chepe Diablo

La periodista chilena Carel Fleming, radicada en Washington D.C., escribió en el sitio El Intransigente: “El mundo recién está despertando de quien es realmente Bukele. Un hábil vendedor de sus productos en redes sociales. La narrativa de ser el país más seguro no es cierta. Viven en plena dictadura. Con medios de comunicación censurados, periodistas perseguidos, con un estado de sitio de ya tres años, y con el Gobierno manipulando cifras y estadísticas no es difícil que la delincuencia aparezca en sus informes con bajo porcentajes”.

Fleming dice que un hombre de 75 años es quien tiene todo el poder sobre Bukele, “es su jefe y financista mucho antes de que fuera presidente”. Se trata del narcotraficante “José Adán Salazar Umaña, alias ‘Chepe Diablo’, fundador y líder del Cártel de Texis”. Este cártel apareció en 1990 y se dedica al transporte de drogas colombianas hacia los EEUU. Fleming asegura que “su poderío alcanza ahora toda Centroamérica debido al soborno de policías, jueces, fiscales y políticos”.

Agrega que “Chepe Diablo es un genio del narcotráfico. De bajo perfil, pero muy inteligente. Durante años y hasta la fecha logró infiltrar la Embajada norteamericana en El Salvador, donde tiene a varios diplomáticos norteamericanos en su nómina, incluso logró corromper hasta a un embajador. Obtiene acceso a radares y satélites de la embajada para captar drogas de su competencia y para evitar capturas de sus envíos cuando Estados Unidos ubica sus barcos, aviones y transportes terrestres.

Salazar Umaña tiene montada una red tan influyente que actualmente él es el jefe, no solamente de Bukele sino también de sus ministros, fiscales, diputados, fuerzas armadas, policías y jueces”.

Según la periodista Fleming, “la mayor creación de Chepe Diablo fue infiltrar a la Policía salvadoreña, pero de una manera nunca antes vista. Su estrategia ha sido lograr que los policías trabajen para él como espías en varios países. Se le ocurrió comprar a los agregados policiales salvadoreños en el servicio exterior para así tener información y acceso a las investigaciones de las agencias policiales extranjeras sobre sus negocios de narcotráfico y los de sus rivales.

Los agregados policiales reciben del Estado un sueldo aproximado a 2.500 dólares mensuales. Chepe Diablo les paga a estos agentes 10.000 dólares más por mes para que trabajen para él”.

Lo más llamativo es que los corruptos agregados policiales y espías de Salazar Umaña son nombrados por el propio narcotraficante y no por el comisionado de la policía o Bukele.

El Cártel de Texis fue presuntamente desmantelado en el año 2018, después de que Salazar Umaña fuera detenido. Pero apenas Bukele llegó a la presidencia en el 2019, lo liberó. El narcotraficante ha sido declarado desde hace más de diez años como “relevante narcotraficante extranjero", y el Cártel de Texis como un grupo de "delincuencia organizada transnacional en Centroamérica y el Caribe” por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito y por el Gobierno de los Estados Unidos.

En diciembre del 2016, Danny Dalton, exagente de la DEA, dio una entrevista en la que acusó al fiscal general salvadoreño de ese entonces, Douglas Meléndez, de frenar la investigación en contra del Cártel de Texis y de Salazar Umaña para así proteger al poderoso narco y a dos de sus cómplices.

En esa entrevista, el exagente de la DEA identificó a esas dos personas protegidas por Meléndez. Se trata de dos abogados muy cercanos al narco Chepe Diablo. Lo más grave es que una de esas personas es Gustavo Villatoro, actual ministro de Seguridad y Justicia. El otro es Rodolfo Delgado, fiscal general de El Salvador. La DEA los ha señalado a ambos como cómplices y colaboradores pagados por el Cártel de Texis.

De defensor de narcos a fiscal general

El fiscal general de El Salvador, Rodolfo Antonio Delgado Montes, uno de los funcionarios esenciales en la estrategia de seguridad que el presidente Nayib Bukele ha llamado “guerra contra las pandillas”, trabajó durante más de dos años como defensor de dos de los principales colaboradores de la Mara Salvatrucha 13 (MS-13): Jorge Manuel Vega Knight y su esposa, Vanesa Beatriz Argüello de Vega, administrador y dueña de los moteles La Pirámide y La Estancia, que el grupo criminal utilizaba para transacciones de droga en Sonsonate, para reuniones de la clica y como refugio de pandilleros buscados por la Policía, según las investigaciones oficiales, asegura en sus investigaciones el sitio InSight Crime, un referente para los que quieran saber cómo actúa el crimen organizado en las tres Américas.

Agrega que “Delgado trabajó 22 años en la Fiscalía de El Salvador, tiempo en el que ocupó cargos importantes como jefe de la Unidad Contra el Crimen Organizado y asesor del fiscal general. Diez meses después de dejar esa institución, en agosto 2018, comenzó a defender a uno de los principales colaboradores de la Mara Salvatrucha 13 (MS-13), quien luego fue absuelto de los cargos. En mayo de 2021, el oficialismo lo impuso como fiscal general y una de sus primeras acciones fue desarticular la Comisión Especial de Investigación, el grupo de fiscales que investigó a su antiguo cliente. La Fiscalía de Delgado también facilitó que el procesado por colaborar con la MS-13 recuperara dos moteles que estaban inmovilizados por lavado de dinero.

El año pasado Delgado fue ratificado en su cargo por la Asamblea General salvadoreña.

La División Antinarcóticos de la Policía había sindicado a Vega Knight como un miembro importante de la mara San Cocos Locos Salvatruchos, una estructura de la MS-13 que opera en varios municipios de Sonsonate. El caso era sólido, según tres fiscales que trabajaron en la investigación. Por medio de informantes, rastreo de operaciones bancarias, negocios inmobiliarios y las declaraciones de un líder pandillero convertido en testigo oculto y que fue asesinado a principios de 2022, los investigadores concluyeron que Vega Knight abastecía de marihuana, cristal y cocaína a la pandilla. El empresario era tan cercano a algunos líderes que incluso les permitió invertir parte de las ganancias de las extorsiones y la venta de drogas en los moteles.

Vega Knight fue capturado el 27 de octubre de 2018 y, desde la madrugada de aquel día, Delgado se presentó como su abogado defensor, dicen tres fuentes fiscales que hablaron bajo condición de anonimato por temor a represalias. Para algunos de ellos fue una sorpresa verlo. Cuando Delgado comenzó a defender a uno de los principales colaboradores de la MS-13, apenas habían pasado diez meses de su salida de la Fiscalía, institución en la que ocupó cargos muy importantes: “El defensor siempre fue Rodolfo Delgado. Se mostró parte desde las primeras diligencias”, cuenta una de las fuentes.

El periódico digital El Faro e InSight Crime contrastaron los testimonios con documentos del Juzgado Especializado de Instrucción de Santa Ana, la Cámara Especializada de lo Penal, el Tribunal Especializado de Sentencia de Santa Ana y la Corte Suprema de Justicia, los cuales confirman que Delgado trabajó como abogado defensor de Vega Knight y Argüello de Vega en los siguientes 28 meses.

Junto con el abogado Juan Carlos Rodríguez Vásquez, Delgado logró que Vega Knight fuera absuelto por el juez especializado Carlos Rodolfo Linares Ascencio, según una sentencia notificada el 15 de febrero de 2021. El caso contra Argüello de Vega siguió abierto y los moteles inmovilizados, pese a múltiples peticiones que Rodolfo Delgado hizo durante más de dos años. La familia Vega recuperó La Pirámide y La Estancia después de que Delgado fue impuesto como fiscal general.

Bukele llegó a la presidencia con el apoyo de las maras

En una entrevista realizada por el periodista Oscar Martínez para el periódico digital El Faro, y que fuera reproducida por El País de España en mayo del 2025, Charli Cartagena, líder de la facción llamada Revolucionarios del Barrio 18, describe cómo las pandillas convirtieron a Bukele en un político relevante. “Nos permite llegar a las conclusiones tajantes como que es imposible entender el ascenso de Bukele al poder total sin su sociedad con las pandillas”, señaló el autor de la publicación.

Según explica, “Bukele inició su llamada guerra contra las maras el 27 de marzo de 2022, luego de una masacre de 87 personas organizada por las estructuras criminales en todo el país. Esta masacre, según investigaciones periodísticas, se dio después de que se rompiera el pacto que el Gobierno mantenía en secreto con la mara Salvatrucha 13 y las dos facciones del Barrio 18. Desde entonces, cerca de 85.000 personas han sido encarceladas en condiciones deplorables, sin derecho a defensa, y cerca de 400 de ellas han muerto sin ser juzgadas, muchas con signos de tortura”.

Otro medio salvadoreño, la revista Elementos, reveló que Charli fue capturado el 21 de abril de 2022 en un retén policial, 25 días después de iniciado el régimen de excepción. Pero luego de unos minutos, no solo fue liberado, sino que además fue “escoltado hasta su vivienda”, todo “por orden superior”. Un día después fue publicada su entrevista en El Faro.

Charli se volvió uno de los pandilleros más famosos en El Salvador tras protagonizar la miniserie “Eighteen with a bullet”, producida por BBC. En la serie, Charli, con solo 16 años, ya aparece como líder de uno de los bastiones más importantes del Barrio 18, la colonia IVU, en la capital. En el audiovisual, confiesa que ya ha cometido varios asesinatos y otros delitos. Su prontuario criminal se alargó con los años y actualmente es prófugo de la Justicia.

Durante el régimen de excepción decretado por Bukele, pero sobre todo en esos primeros meses, las autoridades detuvieron a miles de personas por razones tan genéricas como una denuncia anónima, tener tatuajes artísticos, ser familiar o vecino de un pandillero o simplemente por ponerse nerviosos al momento de una revisión policial. Muchas de esas personas siguen en prisión y otras han muerto sin ser condenadas.

Durante el gobierno de Bukele, al menos otro líder pandillero ha sido liberado de manera ilegal. Se trata de Elmer Canales Rivera, alias Crook, uno de los máximos jefes de la MS-13 a nivel mundial. Crook fue solicitado en extradición por Estados Unidos a finales de 2020 porque se suponía que debía estar cumpliendo una condena de 40 años en una prisión de máxima seguridad en El Salvador. Sin embargo, fue capturado en noviembre de 2023 en México, luego de que El Faro publicara que había sido liberado y trasladado hasta Guatemala con ayuda de un funcionario público.

Desde que el pacto entre Bukele y las pandillas se rompió, el Gobierno salvadoreño ha buscado de manera desesperada recuperar a los líderes pandilleros que conocen de sus arreglos y vínculos. Anteriormente también se supo que el Gobierno llegó a ofrecer un millón de dólares al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) a través de un intermediario para recuperar a Crook. CNN reveló que un hermano del presidente ofreció a la Administración de Donald Trump un 50 % de descuento por el alquiler de su megacárcel para deportar migrantes si le devolvía a nueve líderes pandilleros bajo su custodia.

Bukele mantiene un discurso sin piedad contra las pandillas y se ha vendido como un ejemplo de combate al crimen a nivel mundial. Por su parte, la Administración republicana ha respaldado sus logros a pesar de conocer sus pactos. En diciembre de 2021, el Departamento de Estado había sancionado a dos altos funcionarios salvadoreños por negociar con las pandillas una reducción de homicidios a cambio de beneficios carcelarios, asegura El País de España.

¿Y si la protección de Trump se termina?

La protección de Trump a su amigo Bukele y su cártel es tan notoria que incluso cuando viajó Bukele a reunirse con su par, llegó acompañado de Gustavo Villatoro. Muchos agentes no entendían qué hacía ahí el socio de Chepe Diablo en la Oficina Oval de La Casa Blanca, dándole la mano al presidente de Estados Unidos. Salazar Umaña ganaba ahora acceso a Washington y al propio Trump.

Aún hay más secretos de Nayib Bukele y sus crímenes que no han sido expuestos. Es por eso que adelantó las elecciones presidenciales para el 2027, un año antes de que se vaya Trump, y así también perpetuarse en el poder por miedo a ser juzgado por un nuevo Gobierno estadounidense, y proteger a su jefe, Chepe Diablo, quien fácilmente algún día podría testificar en contra de Bukele en una corte en EEUU.

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