Tanto los blancos Nicolás Olivera (Paysandú), Emiliano Soravilla (Artigas), Felipe Algorta (Durazno) y Enciso, como el colorado Richard Sander (Rivera) y el frenteamplista Ximénez coincidieron en que se trata de una propuesta que no se puede llevar adelante y que se opone a la idea de descentralización que impulsan los gobiernos nacionales en los últimos periodos.
Achicar el Estado
“Si la idea es achicar el Estado hay varios organismos antes que pensar en las intendencias”, dijo Soravilla, que consideró “totalmente utópico” que su departamento pueda unirse, por ejemplo, a Salto o Rivera. “Nadie estaría de acuerdo con eso”, aseguró.
Olivera se mostró “decepcionado de la calidad del debate público”, de las “prioridades de quienes esgrimen representatividad de la gente y del pedestal en que se ponen algunos”.
El blanco consideró “absolutamente centralista y regresiva” la propuesta.
El presidente del Congreso de Intendentes el nacionalista Carlos Enciso consideró que la propuesta "no es seria" y que, en realidad, se trata de una “cortina de humo para desviar el foco de los problemas del país”.
Por su parte el intendente de Lavalleja, Daniel Ximénez, consideró que “no hay voluntad política” para que se concrete la propuesta.
“Bienvenidas sean las propuestas para mejorar la eficacia del Estado, pero yo creo que es muy difícil llevar adelante esa idea teniendo en cuenta la coyuntura política del bipartidismo. Empezaría por otras cosas importantes donde se puede conseguir el consenso político”, dijo.
Además, reconoció que la idea “va a contramano de la descentralización”.
El intendente de Durazno Felipe Algorta tildó la propuesta de “pelotazo para salir un rato en la prensa”. “También podría haber propuesto bajar el número de legisladores, pero como allí su partido es mayoría no lo dice. No hay ninguna propuesta seria de fondo”, consideró el nacionalista.