De acuerdo con las recientes declaraciones de Bai a Canal 4, los trabajadores que estarían comprendidos bajo la propuesta son aquellos de menores ingresos, que tienen empleos de mayor desgaste físico, y que "llegan a las edades de retiro con menores probabilidades de tener un empleo, y que también, producto de algunos estudios que presentamos en el marco del diálogo social, tienen una expectativa de vida menor".
Bai remarcó que para los trabajadores que no se verían afectados por esta propuesta mantendrían su edad de jubilación de 65 años, y que "es algo que el sistema precisa en función de la realidad demográfica y la sostenibilidad del sistema de jubilaciones y pensiones".
El coordinador del diálogo social aclaró que esta propuesta no apunta a un sector específico de actividad, sino que lo que se busca es establecer una causal que permita que los trabajadores de ingresos más bajos, con trayectorias laborales más precarias, puedan acceder a un retiro más temprano de lo que marca la legislación actual.
Bai agregó que, si bien el Gobierno considera necesario otorgar este derecho para el grupo de trabajadores mencionado, también hace hincapié en la sostenibilidad del sistema jubilatorio, y que "no suponga un desvío relevante del gasto previsional proyectado a mediano y largo plazo".