Se deja de lado la Doctrina de la Seguridad Nacional, que fuera sustento ideológico de la dictadura, y se elimina cualquier mención a la función de las Fuerzas Armadas de “brindar seguridad para el desarrollo” y la de realizar planes de desarrollo, como establecía la ley vigente.
A partir de ahora el personal subalterno adquiere los mismos derechos que el resto de los funcionarios públicos. Son estos los derechos a licencias especiales por enfermedad, licencia por maternidad / paternidad, licencia por lactancia y licencia por estudio.
Queda eliminado el concepto de obediencia debida por lo que a partir de ahora los militares no podrán escudarse en ella para justificar conductas que violen los derechos humanos.
La norma que ahora se sustituye había sido aprobada mediante un decreto ley en 1974, a un año del golpe de Estado, y había consagrado a la denominada Doctrina de la Seguridad, la que sirviera de sustento ideológico para la dictadura.