Las primeras declaraciones de Parra como presidente de la Asamblea, hacen referencia a que el show armado por Guaidó, fue la única respuesta que este encontró ante la evidente falta de apoyo a su sector dentro de la Asamblea, de acuerdo con las declaraciones de Parra, Guaidó «no entró sencillamente porque no tenía los votos»; al mismo tiempo Parra señala que la cúpula de los diputados de la oposición como Henry Ramos Allup, Édgar Zambrano o Stalin González, no tuvieron ninguna dificultad para entrar e hicieron parte de la sesión, por lo que los reclamos de Guaidó carecen de fundamento.
Más allá de las declaraciones sobre el procedimiento de elección dentro de la Asamblea el día 5 de enero, lo que muestran los miembros de dicho organismo, que sigue teniendo mayoría opositora, es que el proceder de Juan Guaidó en su papel como parte de la oposición no es respaldado por un importante sector de la misma. Los casos de corrupción dentro de sus filas, así como los vínculos del mismo con sectores del paramilitarismo colombiano, no caen bien en las filas opositoras, quienes en palabras de Parra «… nos cansamos del secuestro y queremos abrirle un camino a la despolarización del país…».
Fue por estas razones que Guaidó no logró el apoyo de la oposición en la Asamblea, por estas razones trató de meter por la fuerza diputados suspendidos, para sumar votos, y como no lo logró, terminó armando todo un espectáculo mediático que, gracias a la gran prensa, refuerza el ideario de la intervención del poder ejecutivo, en cabeza de Nicolás Maduro en la elección de la junta directiva de la Asamblea; sin embargo, los hechos son diferentes, lo que se dio fue la muestra de que el sector de Guaidó, que sigue a la sombra del Comando Sur y camina de la mano con la ultraderecha continental, empezando con el paramilitarismo colombiano, ya no es una alternativa dentro de la misma oposición venezolana.
Mientras tanto, el delirio de los Estados Unidos y la OEA les lleva a desconocer la realidad, pues salieron a respaldar la reelección de Guaidó como presidente de la Asamblea, con lo que dejan en evidencia su injerencia, pues el primer paso no debió ser el reconocimiento de la reelección, pues justamente la denuncia de Guaidó es sobre la invalidez de las elecciones, sino denunciando el proceso, reclamando que se repitiera o pidiendo veeduría internacional; y por el contrario, desconociendo a los otros actores de la oposición en la Asamblea, de entrada proclaman la reelección la junta de dicho organismo, en otras palabras, si no es Guaidó, no reconocen a nadie.