Una jubilación anticipada
El Poder Ejecutivo anunció que enviará al Parlamento un proyecto de ley para habilitar el retiro desde los 60 años a quienes acrediten al menos 30 años de aportes a la seguridad social. La iniciativa no modifica la edad normal de retiro, que continuará siendo de 65 años, sino que incorpora una alternativa voluntaria.
En una entrevista con Emiliano Cotelo en En Perspectiva, el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Rodrigo Arim, explicó que la jubilación anticipada tendrá un monto menor al que correspondería si la persona permaneciera en actividad hasta los 65 años.
Como referencia, señaló que un trabajador con 30 años de aportes podría alcanzar una tasa de reemplazo —la proporción del salario que representa la jubilación— algo superior al 50% si se retira a los 65 años. Si opta por hacerlo a los 60, esa proporción se ubicaría en torno al 36%.
La diferencia constituye uno de los elementos centrales del diseño propuesto por el Ejecutivo. Según Arim, el objetivo no es incentivar que las personas abandonen antes el mercado laboral, sino ofrecer una alternativa a quienes no pueden o no desean continuar trabajando hasta la edad habitual de retiro.
“No queremos ni motivar ni incentivar una jubilación temprana”, afirmó el jerarca, al explicar que la iniciativa busca generar un mecanismo de protección social.
Arim y papel del suplemento solidario
Uno de los componentes centrales de la propuesta es el suplemento solidario, creado en la reforma previsional aprobada en 2023. Este instrumento complementa los ingresos de quienes, por sus trayectorias laborales y salariales, accederían a prestaciones por debajo de determinados niveles.
Arim señaló que aproximadamente un tercio de los jubilados cobra actualmente este complemento y destacó su importancia para garantizar ingresos mínimos a los sectores más vulnerables.
El gobierno prevé introducir modificaciones en su funcionamiento para reforzar la protección de las jubilaciones más bajas. De acuerdo con la explicación oficial, el diseño permitirá que trabajadores de ingresos bajos y medio bajos que opten por retirarse a los 60 años accedan a montos similares o superiores a los que les hubieran correspondido antes de la reforma previsional de 2023.
El esquema también contempla incentivos para que las personas con ingresos medios y altos posterguen voluntariamente su retiro hasta los 65 años, cuando podrían acceder a una prestación mayor.
De esta manera, la discusión no se limita a la edad de jubilación. También involucra la relación entre los años de aportes, los ingresos acumulados durante la vida laboral y los mecanismos de solidaridad destinados a proteger a quienes llegan a la edad de retiro en condiciones económicas más desfavorables.