Teoría de la tortura psíquica
Robert Jay Lifton fue un eminente psiquiatra norteamericano que dedicó gran parte de su vida a explorar las consecuencias psicológicas que causa la guerra. Su libro más famoso es ‘The Nazi Doctors: Medical Killing and the Psychology of Genocide’ (Los médicos nazis: la matanza bajo supervisión médica y la psicología del genocidio), un estudio sobre los médicos involucrados en los crímenes de guerra del nazismo. Incluso fue férreo crítico de los programas de tortura implementados durante el gobierno de George W. Bush y de la participación secreta de la Asociación Estadounidense de Psicología (APA) con el objetivo de elaborar «un código ético para justificar tal programa de torturas implementado por la CIA».
Desde 1953, Lifton realizó cientos de entrevistas a soldados norteamericanos que fueron prisioneros de guerra durante el conflicto de Corea, así como a distintos estudiantes y profesores que fueron detenidos en prisiones chinas después de 1951.
La síntesis de esa investigación fue publicada en 1961 en su libro sobre ‘Reforma del pensamiento y de la psicología del totalitarismo: un estudio sobre el «lavado de cerebro» en China’. En él se exploran distintas técnicas coercitivas aplicadas a los cautivos y prisioneros de guerra en las cárceles de Corea y del propio gigante asiático. Lifton llamó a dichos métodos «la reforma del pensamiento» o «lavado de cerebro», término que fue popularizado gracias a la difusión mediática que tuvo su estudio.
Gran parte de los estudios de Lifton son parte fundamental de los manuales de tortura con que se entrenan las fuerzas especiales norteamericanas, así como los organismos consultores encargados de las labores de inteligencia y contrainteligencia, como la CIA, la NSA y el propio FBI, tal y como explica Arthur Lepic en un artículo publicado en el portal Red Voltaire. En dicha investigación, Lepic detalla cómo la aparición de movimientos guerrilleros en América del Sur y la propia guerra de Vietnam llevaron al Ejército de Estados Unidos a redactar el primer manual de conducta interrogatorio, llamado Kurbark —Counterintelligence Interrogation—.
«El manual especificaba cómo ‘llegar a ser un perfecto torturador’ con el fin de obtener rápidamente las calificaciones necesarias para llegar a ser un buen ‘interrogador’, explicando en detalle las técnicas coercitivas para llegar a este objetivo rápidamente».
Dichos manuales fueron ampliamente utilizados en la Escuela de las Américas para entrenar a militares sudamericanos pertenecientes a gobiernos pro norteamericanos en contra de movimientos guerrilleros de izquierda. En 1983, el Gobierno de Reagan aprobó una nueva versión ‘maquillada’ de dicho manual ante las críticas que previamente había recibido por parte de un grupo parlamentario del Congreso de EEUU por las atrocidades cometidas por cuerpos de combatientes, como los Boinas Verdes y los Navy Seals alrededor del mundo, pero especialmente en Centro y Suramérica. Fue así que los métodos de tortura fueron arropados bajo el eufemismo de ‘Human Resource Exploitation Training Manual — 1983 (‘Manual de Entrenamiento para la Explotación de Recursos Humanos’)’.