Tutu y la Nación Arcoíris
Desmond Tutu nació en un pequeño pueblo sudafricano, Klerksdorp, en 1931. Hijo de una empleada del hogar y de un director de un colegio misionero, estudió teología y terminó convirtiéndose en el primer arzobispo anglicano negro de Ciudad del Cabo.
Desmond Tutu, igual que Nelson Mandela, fue una de las personas que lucharon activamente contra el régimen del apartheid sudafricano, al punto que su papel fue clave en el desmantelamiento de las políticas de segregación racial del país.
El papel de Tutu en la lucha contra el apartheid le hizo merecedor del premio Nobel de la Paz en 1984, y se le atribuyó acuñar el término «Nación Arcoíris» para referirse al país sudafricano, como forma de describir la riqueza de la diversidad étnica existente en Sudáfrica después del fin del apartheid. Y cuando Nelson Mandela ganó las elecciones y devino presidente de Sudáfrica, nombró a Tutu presidente de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación.
Más allá del apartheid
Afortunadamente para todo el mundo, Desmond Tutu fue una figura clave, no solo para la liberación del pueblo negro africano, sino que fue un personaje clave para el movimiento global por la paz. Siendo un clérigo perteneciente a la iglesia anglicana, sus declaraciones lo pusieron en una posición comprometida en más de una ocasión: defendía abiertamente el derecho de las personas a amar a quien quisieran -en referencia a la homosexualidad-, y defendió a capa y espada el uso del preservativo en Sudáfrica cuando, a mediados de los años 1980 el sida causaba estragos en el país.
Tutu no tenía pelos en la lengua. Defendió sin cortarse un pelo al pueblo palestino y apoyaba la creación de un Estado palestino. También criticó abiertamente al presidente de Zimbabue Robert Mugabe. Y, en relación con España, en 2010 pidió a ETA que terminase con los atentados, y también defendió el derecho del pueblo catalán a decidir sobre su autodeterminación.
En contra de la injusticia Desmond Tutu fue uno de los precursores de la filosofía sudafricana Ubuntu -«soy porque somos»-, una forma de entender la vida que pone el énfasis en la comunidad por encima de los éxitos individuales. Tutu reivindicaba tres de los principios fundamentales de esta filosofía:
- Buscar lo que nos conecta con el resto de personas.
- Saber ponerse en el lugar de la otra persona.
- Adoptar siempre la perspectiva más amplia.
La filosofía Ubuntu, que se extiende cada vez más, está recogida en un libro que el propio Desmond Tutu escribió en colaboración con su nieta Mungi Ngomane, titulado Ubuntu. Lecciones de sabiduría africana para vivir mejor, y nos permite acercarnos a los preceptos xhosa que regían la forma de vivir de Tutu. Personalmente, yo me quedo con este aforismo suyo que tantas veces he compartido:
«Si te mantienes neutral en situaciones de injusticia, has elegido el lado del opresor».
Que la tierra le sea leve.