Ante este escenario, se refirieron a las últimas medidas anunciadas por el gobierno en la conferencia del pasado martes que calificaron como «más de lo mismo». Para el sindicato, las medidas buscan «apelar a la libertad responsable como eufemismo de un Estado ausente».
«Un Estado que asiste poco y nada, que escucha a medias al Grupo de Científicos que lo asesora y que deja a cargo de la población el manejo de la pandemia. Esta manera de no gobernar, perjudica claramente a los más vulnerables», expresa la misiva.
Entre vacunas, ausencias y mentiras
Afusmi expresó su disconformidad «en lo referido a la inscripción de los trabajadores que deberían estar habilitados para recibir la primera dosis de la vacuna Pfizer-Biontech, que se llevó a cabo, según lo estipulado por el Ministerio de Salud Pública, entre el viernes 12 y sábado 13 de marzo».
El sindicato denunció que «no se contempló a todos los grupos mencionados como prioritarios». «En algún CTI, ni siquiera la totalidad del personal de enfermería se encontró habilitado para agendarse».
Asimismo, explicaron, Auxiliares de Servicio, Licenciadas en nutrición, personal de Tisanería, Licenciados en Fisioterapia, Neumocardiología y otros servicios que cumplen funciones dentro del área no estaban habilitados, por lo que no pudieron realizar la inscripción para vacunarse».
Ante esta situación, Afusmi expresó: «El Ministro de Salud faltó a la verdad cuando expresó, casi enojado, que habían sobrado 50000 vacunas porque el personal de los sectores prioritarios no había concurrido a vacunarse».
«Si bien seguramente deben haber existido casos en que alguna persona decidiera no vacunarse, muchísimos compañeros con voluntad de hacerlo no estuvieron (y hasta la fecha no lo están) habilitados. Ese, es un manejo miserable de la información», sentenciaron.
Atropello neoliberal
Por otro lado, el comunicado enfatizó en que «no se tuvo en cuenta el cuidado del personal de Salud», a pesar de que «se dice pomposamente que somos la primera línea de defensa” contra el coronavirus. Como ejemplo de lo dicho, enumeran diversas situaciones como envíos masivos de trabajadores a seguro de paro y flexibilizaciones en las condiciones de trabajo.
«Debemos puntualizar que el personal de salud está compuesto en un 80% por mujeres, muchas veces con menores a cargo; estas compañeras tuvieron muchas dificultades en los meses de suspensión total de clases presenciales y no fueron contempladas», agrega el documento aclarando que «podrían seguir enumerando situaciones».
Para finalizar, el sindicato realiza una serie de cuestionamientos como la dificultad del gobierno para explicar el proceso de vacunación, sus costos y la determinación de los grupos prioritarios.
En las últimas líneas solicitan que «en nombre de la pandemia no se justifiquen atropellos de carácter neoliberal, a nuestros derechos y a nuestra libertad (que no parece ser la misma el Gobierno dice defender)».