Además, consultado acerca de si había invitado al sumo pontífice a visitar la Argentina, Fernández puntualizó que «siempre lo invito, pero es una decisión de él».
Desde el Vaticano señalaron en un comunicado que «nos centramos en la situación del país, con especial referencia a algunos problemas como la gestión de la emergencia pandémica, la crisis económico-financiera y la lucha contra la pobreza, destacando, en este contexto, el importante aporte que la Iglesia Católica ha ofrecido y sigue asegurando».
La reunión con el Papa es la penúltima posta de una gira que viene saliendo bien, porque Alberto Fernández consiguió el apoyo de los mandatarios de Portugal, España y Francia en su negociación con el FMI y con el Club de París.