En cuanto a las áreas directamente afectadas, la infección puede asentarse en los senos nasales o los pulmones, tras ser inhaladas las esporas del hongo. Las personas más vulnerables son aquellas que han estado tomando muchas medicinas recientemente o que pasaron largo tiempo en unidades de cuidados intensivos. Entre sobrevivientes del covid-19, la murcormicosis puede implicar en casos extremos la pérdida de la mandíbula superior y de los ojos.
¿Cómo prevenirla y tratarla?
La propagación de esta letal amenaza fúngica puede prevenirse o ralentizarse mediante el uso de mascarillas, zapatos, pantalones y camisas de manga larga, así como de guantes, a la hora de manipular tierra, musgo o estiércol o simplemente laborar en obras polvorientas.
Al personal sanitario se le aconseja monitorear los niveles de glucosa en sangre de los posibles afectados, al igual que usar siempre agua perfectamente limpia y estéril en los humidificadores que se utilizan en la oxigenoterapia. El IMCR también insta a un uso no excesivo de esteroides, dado que pueden exacerbar el curso de la enfermedad.
Entretanto, y ahora bajo la amenaza subsecuente de la propagación de los hongos negros, la India ha registrado más de 300.000 contagios diarios de coronavirus durante más de 15 días. Los primeros casos de mucormicosis entre los pacientes con covid-19 fueron reportados allí en diciembre pasado.