“Nuevamente confirmamos la mezquindad de muchos legisladores en esta cámara”, afirmó la diputada blanca.
Pero el planteo no quedó ahí. Auersperg sostuvo que las personas con discapacidad “no son prioridad para el Frente Amplio ni para Cabildo Abierto”, una acusación que rápidamente encontró respuesta en las redes sociales.
Perrone salió al cruce y le reclamó que contara “toda” la historia. “Su molestia con Cabildo es porque vinieron a llorarme por los informes de la investigadora de Cardama”, escribió el legislador cabildante, en referencia a las diferencias políticas que se venían arrastrando en torno a la Rendición de Cuentas.
El diputado también cuestionó las propuestas de Auersperg y afirmó que habían sido una “vergüenza” durante la discusión del Presupuesto Nacional porque, según sostuvo, no contaban con financiamiento.
Polémica por Rendición de Cuentas
“Si usted votaba en general la Rendición había espacio para negociar”, le reprochó Perrone.
La respuesta de Auersperg llegó casi de inmediato y apuntó directamente a la interna de Cabildo Abierto. “¿Por qué no dice usted toda la verdad, Álvaro Perrone? ¿Por qué su compañera firmó y acompañó los artículos y después no los votaron?”, preguntó.
La diputada sostuvo además que de los diez artículos cuestionados por Perrone, ocho no requerían financiamiento. “Se ve que ni siquiera los leyó”, lanzó.
Y cerró con una acusación de mayor alcance: “Asuntos particulares que se anteponen a las necesidades de la gente”.
Así, una discusión sobre herramientas para fortalecer la educación inclusiva terminó convertida en otra postal de las dificultades de la oposición para actuar en bloque. La Rendición de Cuentas, que fue aprobada en Diputados con los votos del Frente Amplio y Cabildo Abierto y ahora continuará su trámite en el Senado, dejó detrás algo más que números, artículos y partidas: también dejó expuestas las diferencias políticas entre quienes deberían compartir buena parte del territorio opositor.
En el medio quedaron las personas con discapacidad, convertidas en protagonistas involuntarias de una disputa que, por momentos, pareció tener más que ver con las cuentas pendientes entre legisladores que con la discusión sobre cómo garantizar apoyos y oportunidades en el sistema educativo.
El cruce también dejó una pregunta política incómoda: cuando la discusión presupuestal llega a las necesidades de los sectores más vulnerables, ¿qué pesa más, las prioridades sociales o las facturas pendientes entre partidos?
Por ahora, Auersperg y Perrone parecen tener respuestas muy diferentes. Y ninguno parece dispuesto a concederle al otro la última palabra.