La ley electoral brasileña establece que un 30 por ciento de los fondos públicos para las campañas de los partidos sea destinado a pretensiones femeninas.
El financiamiento de candidatos sin posibilidades de ganar ha sido históricamente una manera de burlar las leyes de asistencia de campaña o de obtener sobornos.
Por esta razón fue destituido en febrero Gustavo Bebianno, exsecretario general de la Presidencia y excoordinador de campaña de Bolsonaro.
La oficina de abogados de Bivar indicó en una nota que la orden de allanamiento era innecesaria porque la investigación de presunta corrupción en la campaña presidencial comenzó hace 10 meses ‘sin indicios de fraude’.
Por el momento el Gobierno y el PSL declinaron comentar.
La Policía Federal y la Fiscalía presentaron cargos a principios de octubre contra el ministro de Turismo, Marcelo Álvaro Antonio, quien lideraba el partido en el estado de Minas Gerais durante los comicios generales.
El PSL era una plataforma minúscula, pero entró con fuerza en las elecciones legislativas de 2018 alentado por el ultraderechista Bolsonaro y ahora cuenta con 53 de los 513 miembros de la Cámara de Diputados.