Por tal motivo, “visto el retiro del personal sindicalizado para cubrir procesos industriales sumamente complejos y esenciales según lo anunciado por el sindicato, por razones de seguridad es necesario detener la operación de todas las plantas del país incluyendo la refinería La Teja”.
Según la administración, la medida sindical “afecta principalmente la producción de combustibles y el despacho en el día de mañana”.
“Ancap cuenta con inventarios para sostener el suministro a la población por varias semanas siempre y cuando sea posible restablecer la operación normal de la refinería luego del proceso de puesta en marcha. Ancap ya ha dispuesto lo necesario para, eventualmente, iniciar trámites de importación de combustibles”, se asegura en el comunicado.
El Directorio manifestó que la refinación es un “proceso continuo, de alta complejidad y que involucra productos combustibles a alta temperatura, en procesos altamente protocolizados”. Por ello, “tanto la parada de la operación como su puesta en funcionamiento demandan una cuidadosa planificación e involucra varios días de trabajo”.
Asimismo, el Directorio cuestiona que el conflicto ocurre en el marco de “un proceso de negociación en curso y, particularmente, luego que ANCAP denunciara el convenio marco debido a reiterados y persistentes incumplimientos del sindicato y del apartamiento de los objetivos esenciales del mismo”.