Durante la interpelación se registraron insultos y gritos, en particular por el descontrol de que hizo gala la propia presidenta del Senado, Beatriz Argimón, quién hasta hizo callar a un senador. A
En su intervención Óscar Andrade (PCU) se preguntó “¿hace falta haber pisado la facultad de Daniel (Olesker), de Mario (Bergara), (Sergio) Botana aunque no parezca?”, para argumentar que no hace falta ser economista para entender que se le dijo a la empresa belga «gane lo que quiera ganar durante sesenta años», ya que «eso es lo que se firmó».
Argimón lo cortó, diciendo «senador, discúlpeme, usted se está refiriendo despectivamente a un senador que no esta en sala además para defenderse, le pido por favor respeto».
«Yo la entiendo presidenta, ahora, no vi la misma coherencia cuando se nos trató de todo acá y tengo acá anotado», le respondió Andrade.
«Espere un poquito que estoy hablando, ¿usted quiere que le diga todos los epítetos y faltas de respeto que desde el miembro interpelante pasando por todos ustedes le dijo al interpelado?, mire, le digo: secretismo, falta de transparencia, contradicción, inmoralidad, todo eso dijo, así que cállese la boca y siga con respeto», le dijo.
El senador frenteamplista Enrique Rubio, dirigiéndose a Argimón le dijo: «Usted está violando el reglamento».
Heber ofendido
Por su parte, Heber se manifestó «ofendido». “Acá se dijo algo que yo no admito. Acá se dijo en conferencia de prensa y no se repitió acá, y no lo dijo el Frente Amplio, lo dijo el miembro interpelante en una conferencia de prensa, que había dolo, y yo eso no lo admito, ni a él ni a nadie. Que vaya al juzgado ahora, pida un cuarto intermedio y vaya al juzgado a hacer la denuncia si hubo dolo”, dijo Heber elevando la voz.
Algunos senadores del Frente Amplio le dijeron que estaba nervioso y que por eso gritaba. “No estoy nervioso, estoy ofendido”, replicó Heber.
“Son afirmaciones que hay que afirmar y probar, no se puede estar suelto de lengua. Se pasó un límite, que se discuten ideas si (…) pero insultos no lo admito. Quien grita en la pulpería calla en la comisaría. Acá no grita”, agregó el ministro.