Aclaró que no se trata de poner a alguien para que el niño no moleste y quede quieto, sino alguien que ayude a que se integre y “a una maestra que le toca a la vez uno con una discapacidad y otro con TEA, cómo hace para trabajar si no tiene acompañantes”, acotó.
Ceretta dijo que gestiona un juicio de amparo con audiencia y sentencia en pos de una resolución favorable en 24 horas.
En 2015, en el primer año del último gobierno frenteamplista, el presidente de la Federación Autismo Uruguay, Andrés Pérez, estimó que entre 30 mil y 35 mil connacionales presentaban este trastorno.
A partir de ahí se trazó una política de sensibilización ciudadana y de disponibilidad de recursos para la inserción escolar y social de menores con dicho padecimiento.
Gremiales de la educación y del desarrollo social criticaron en el año en curso recortes presupuestales por el actual gobierno para reducir gastos.