De igual forma, el presidente del Congreso, Rodrigo Maia, destacó en su cuenta de Twitter que no se puede perder el tiempo “con retóricas golpistas”. “Es urgente continuar ayudando a los más pobres, a los enfermos que esperan ser tratados en las UCI y trabajar para mantener los empleos”, destacó.
Mientras, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, negó haber participado el 19 de abril en una protesta en Brasilia de carácter golpista, a pesar de que algunos de sus simpatizantes pedían el cierre del Congreso Nacional y del Supremo Tribunal Federal.
En declaraciones a los medios este 20 de abril, Bolsonaro dijo que en todos los movimientos hay infiltrados y que hay que respetar la libertad de expresión de la gente, agregó que, más allá de eso, todas son invenciones, intentos de incendiar una nación que aún está dentro de la normalidad.
La manifestación se produjo frente al cuartel general del Ejército en Brasilia, y Bolsonaro apareció por sorpresa, ofreciendo un discurso a la multitud que cargaba contra la “vieja política” y decía que el poder está en manos del pueblo.
Este 20 de abril, Bolsonaro aseguró que no dijo nada contra ningún poder y reiteró que la intención era demostrar que los brasileños quieren acabar con las medidas de aislamiento derivadas de la pandemia de Covid-19, causada por el nuevo coronavirus.