Subrayó que no hay cierre de sucursales sino “cambios organizativos” que buscan “optimizar el proceso de asignación de tareas”. “Ahí apuntan las llamadas sucursales sin gerente y las aperturas parciales en algunas sucursales del interior”, sostuvo. “En ningún caso significa una reducción de servicios del banco a la sociedad ni la obligación del cliente de incurrir en procesos trabajosos y al mismo tiempo negativos de acercamiento a los servicios que el banco está obligado a prestarle”.
Polgar señaló que el banco mantiene un compromiso de presencia y de atención personalizada en las sucursales. “Nuestros clientes jubilados y pensionistas siguen teniendo la posibilidad de cobrar su jubilación o su pensión gratis y por caja del Banco República (…) mantenemos un banco a dos poleas; un banco de costumbres, tradicional, presencial, que da estos servicios gratis presenciales a los clientes al mismo tiempo que atiende a un mayor número de clientes más exigentes, que deciden por gusto o por costumbre utilizar las nuevas tecnologías”.
El nacionalista Alejo Umpiérrez cuestionó la reforma y llamó a «frenar esta embestida baguala contra el BROU». Y advirtió que es parte de un «endiosamiento de la modalidad tecnológica».