Aunque restan por definirse las elecciones en los estados de Carolina del Norte y Georgia, Biden fue declarado ganador en base a proyecciones de datos oficiales, pero Trump no admite la derrota.
Trump desde las sombras de la Casa Blanca insiste sin mostrar prueba alguna que le ‘robaron’ los comicios, incluso cuando funcionarios electorales de ambos partidos en todo el país aseguran que no hubo conspiración.
Un comentario del columnista del diario The New York Times David Brooks califica de ‘silencio ominoso’ la posición del gobernante, mientras sus acciones de purga e instalación de funcionarios personalmente leales en el Pentágono y Departamento de Seguridad Interna, saltan alarmas sobre un presunto auto-golpe de Estado en marcha.
Concluido el proceso en Arizona, Biden tiene una ventaja de un millón 668 mil 664 votos (49,4 por ciento) por un millón 657 mil 250 de Trump (49,06), cuando restan escasos controles en otros estados como Georgia, donde la proyección inicial dio al demócrata al frente con más de 10 mil boletas.
El resultado en Georgia, donde también habrá una segunda vuelta por los dos asientos en el Senado federal el 5 de enero, debe ser confirmado por el gobierno estatal el 20 de noviembre tras un conteo manual de las boletas.