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Política túnel |

más seguro que nunca

Bergara desafía las críticas y lanza la "obra del siglo" para Montevideo

El Ministerio de Transporte estima que el proyecto haría los viajes 8 minutos más largos, Bergara dice que serían 3 y que vale la pena el proyecto.

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El intendente de Montevideo, Mario Bergara, salió al cruce de las voces que cuestionan el proyecto de movilidad metropolitana y lo definió como la transformación más importante de las últimas décadas. En entrevista con El Observador, defendió la decisión de eliminar el túnel de 18 de Julio y aseguró que la obra comenzará en 2027 y se terminará en 2029.

Túnel ¿Sí o no?

Esa fue la gran polémica que atravesó el debate sobre el futuro del transporte en Montevideo. Pero para Bergara, la discusión ya está saldada. El jefe comunal sostuvo que el proyecto de movilidad metropolitana es mucho más que ese tramo y que el túnel era apenas una "parte menor" dentro de un esquema mucho más amplio.

¿Por qué se descartó el túnel?

Según explicó Bergara, la decisión de optar por una solución en superficie no fue caprichosa.

Sus argumentos son que existirían menos riesgos de atrasos ya que las obras subterráneas son famosas por su complejidad y por los sobrecostos imprevisibles. También coloca en un lugar relevante el costo más bajo, porque eliminar el túnel alivia significativamente las cuentas del proyecto. Además, consideran que la alternativa en superficie permite cumplir con los plazos prometidos.

El precio a pagar, claro está, es resignar parte del espacio urbano en una de las avenidas más emblemáticas de la ciudad y sumar algunos minutos a los viajes.

La pelea por los minutos

Aquí aparece una de las discrepancias más notables entre la Intendencia y el gobierno nacional. Mientras que el Ministerio de Transporte estima que la diferencia podría ser de ocho o nueve minutos adicionales en el recorrido, Bergara baja la cifra a apenas tres minutos y medio en el tramo más exigente.

El intendente apuesta fuerte a sus números y confía en que los usuarios terminarán aceptando esa demora a cambio de un sistema moderno, eficiente y, sobre todo, realizable.

Tres Cruces: El gran dolor de cabeza

Si hay un punto que mantiene en vilo a los técnicos y a los futuros usuarios, ese es el intercambiador de Tres Cruces. Bergara fue claro: ahí estará el mayor desafío de toda la obra. "Podrían ser más de dos años de trabajos en esa zona", reconoció el intendente, anticipando lo que será un dolor de cabeza para el tránsito capitalino. Pero también una solución definitiva para una de las terminales de ómnibus más concurridas del país.

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