Debido a esto la empresa envió a 110 personas al seguro de paro, pero intentarán reubicarlos en sus diferentes operaciones “en la medida que el plan de retiro incentivado y voluntario que se encuentra vigente libere progresivamente vacantes en la plantilla”, según el comunicado.
La empresa explicó que buscan garantizar la sustentabilidad en el largo plazo y mantener otros 500 puestos de trabajo, vinculados a la actividad de la empresa.
Bimbo aclaró que los sindicatos que nuclean a los trabajadores ya estaban informados acerca de las dificultades que presenta el sector galletas en el país, y sobre los problemas “para realizar algunas tareas en función de las disposiciones municipales vigentes”; debido a que la planta se encuentra en una zona urbana.
Asimismo, especificó que la producción de dicha planta será enviada a otras plantas del Grupo y que todavía poseen stock para abastecer al mercado local.