ver más

Hacete socio para acceder a este contenido

Para continuar, hacete socio de {}. Si ya formas parte de la comunidad, .

{# Opciones de Suscripción #} {# DESCOMENTAR AL IMPLEMENTAR: #} {# {% for n, m in this.getPaywallPlans('thinkindot', 'plans') %} {% if (m.tab == "all" or m.tab == "mensual") %} #}

{{m.shortDescription}}

{{m.title}} {{m.price}} mensual
{# {% endif %} {% endfor %} #} {# estos links no sé como se llenarian #}

Blanco: "Hay que definir qué política exterior quiere tener Uruguay"

Ismael Blanco analizó el discurso de Orsi en la ONU, la política exterior uruguaya y la elección brasileña, en una entrevista con Legítima Defensa.

El discurso pronunciado por el presidente Yamandú Orsi ante la Asamblea General de las Naciones Unidas abrió una discusión dentro del Frente Amplio (FA) sobre el rumbo de la política exterior uruguaya. Para Ismael Blanco, representante del Nuevo Espacio en la Comisión de Relaciones Internacionales del Frente Amplio (Carifa), la intervención presidencial incorporó algunos planteos que habían sido reclamados desde la interna partidaria, aunque dejó otros asuntos fuera de la agenda.

En entrevista con el programa Legítima Defensa de Caras y Caretas, Blanco destacó que la propia Carifa, junto con otros organismos de la fuerza política, había planteado la necesidad de que determinados temas internacionales fueran incorporados al discurso presidencial.

“Entendíamos que si el presidente Orsi en su comparecencia en la ONU y en la Asamblea General no hablaba de determinados aspectos, no éramos pertinentes nosotros quienes estamos en determinados órganos, específicamente en este caso internacional”, explicó.

Orsi y Cuba

Entre los puntos que valoró estuvo la referencia de Orsi a Cuba y al bloqueo estadounidense. La Presidencia señaló que el mandatario defendió ante la ONU el multilateralismo, el derecho internacional y la búsqueda de soluciones mediante el diálogo.

Sin embargo, Blanco sostuvo que esperaba una posición más contundente sobre la situación en Gaza. “Nos quedamos también con sabor a poco”, afirmó, al considerar que Uruguay debía plantear con mayor claridad su posición sobre lo que definió como un “genocidio” en Gaza.

Para el dirigente del Nuevo Espacio, la política exterior uruguaya debería combinar el pragmatismo diplomático con definiciones políticas y principios históricos de la izquierda. En ese sentido, cuestionó que determinadas posiciones puedan quedar limitadas a declaraciones generales y reivindicó una política internacional “de principios”, asociada a la tradición antiimperialista del Frente Amplio.

Una política exterior en discusión

Blanco también vinculó la discusión internacional con la política de inversiones que desarrolla el gobierno. En particular, cuestionó la aproximación del Poder Ejecutivo al denominado proyecto Praxis en Colonia y sostuvo que no alcanza con considerar las inversiones únicamente desde una perspectiva económica.

“Sí estamos de acuerdo en que el Uruguay debe discutir una política de inversiones clara, definida”, señaló. A su juicio, el debate debería incluir qué tipo de inversiones busca el país y qué consecuencias políticas, económicas y sociales pueden tener.

El dirigente también puso el foco en la necesidad de ampliar la mirada internacional de Uruguay. Recordó que el país ocupa actualmente posiciones relevantes en distintos ámbitos regionales e internacionales y sostuvo que existe una oportunidad para incrementar su incidencia.

“Si buscamos en los últimos años presidentes del Uruguay que tuviesen toda esa capacidad de tener incidencia en un escenario internacional, creo que no encuentra ninguno”, afirmó.

En esa línea, planteó que Uruguay debería aprovechar los espacios multilaterales en los que participa y no limitar su estrategia a las relaciones con los países occidentales. Mencionó particularmente el vínculo con los BRICS y otras instancias de cooperación internacional como ámbitos que, desde su perspectiva, deberían recibir mayor atención.

Blanco también trasladó esta discusión al Frente Amplio. Consideró que el Congreso de la fuerza política puede ser un ámbito para profundizar el debate sobre las orientaciones internacionales del gobierno, aunque relativizó las expectativas de que allí se produzca un cambio inmediato.

“No tenemos que tener una expectativa extrema de que a partir del Congreso del Frente Amplio haya un viraje de más o menos lo que hemos venido viendo en materia de política internacional”, sostuvo.

A la vez, destacó que el documento que se encuentra en discusión constituye una base para continuar procesando diferencias internas. Según explicó, desde los comités de base, las departamentales y las regionales están llegando propuestas que incorporan una mirada sobre la política internacional.

Brasil, una elección con impacto regional

La entrevista también abordó las elecciones brasileñas, cuyo primer turno se desarrolla este domingo 4 de octubre. El Tribunal Superior Electoral estableció que, si ningún candidato obtiene la mayoría absoluta de los votos válidos, habrá una segunda vuelta el 25 de octubre.

La disputa presidencial enfrenta al actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores, con Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, entre otros candidatos.

Para Blanco, el resultado brasileño tendrá una dimensión que excede las fronteras del país. En particular, vinculó el proceso electoral con la discusión sobre el papel de Estados Unidos en América Latina y con el futuro de las relaciones regionales.

“Eso, entre otras cosas, se juega América Latina el domingo”, afirmó.

Blanco sostuvo que una eventual continuidad del Partido de los Trabajadores permitiría mantener un determinado esquema de relaciones regionales, mientras que un gobierno encabezado por Flávio Bolsonaro implicaría, según su interpretación, una modificación sustancial de la relación de Brasil con Estados Unidos.

En ese punto, destacó el discurso pronunciado por Lula ante la ONU, en el que el presidente brasileño cuestionó la injerencia extranjera y defendió la soberanía y la autonomía de los países latinoamericanos.

Para Blanco, la elección brasileña debe observarse además en un contexto regional marcado por disputas sobre democracia, soberanía y relaciones con Washington. “Yo creo que Lula ha tomado prevenciones”, señaló, al referirse a lo que considera riesgos de injerencia externa en los procesos electorales latinoamericanos.

El dirigente del Nuevo Espacio ubicó así la elección brasileña dentro de una discusión más amplia sobre el rumbo de América Latina y el lugar que Uruguay pretende ocupar en ese escenario. Su planteo parte de una premisa: para que la política exterior uruguaya tenga incidencia, no alcanza con mantener relaciones económicas y diplomáticas; también debe definir con mayor precisión los principios y objetivos que pretende defender en el escenario internacional.

Más Leídas

Seguí Leyendo