En su cuenta de Twitter, el expresidente Evo Morales destacó la «actitud criminal y antidemocrática» de Almagro al pretender desestabilizar nuevamente al país. Por su parte, la Cancillería de Bolivia repudió la evidente «injerencia» de la OEA en la vida política del Estado Plurinacional.
En el caso de Almagro, el procurador evaluó que se lo podría denunciar «en una instancia que no sea la OEA. Tal vez acudamos a la misma ONU (Organización de las Naciones Unidas) o a otras instancias internacionales».
Para Chávez, «hay injerencia efectivamente de parte de este señor (Almagro) que al final no tiene ninguna moral para hablar. Ahora simplemente quiere lavarse la cara».
En julio pasado, el Congreso de Estados Unidos ordenó una investigación para conocer el rol de la OEA durante el golpe de 2019. Sumado a ello, los gobiernos de México, Argentina y Bolivia se mostraron a favor de fundar un organismo internacional similar al dirigido por Almagro, salvo que «no sea lacayo», como definió el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador.
«El país ha tenido un año de tolerancia para que demuestren el famoso fraude que nunca han demostrado. No sabemos qué actas fueron manipuladas, ni a qué porcentaje de la votación habría afectado el supuesto fraude, ni nada. Por eso el informe de la OEA está absolutamente parcializado», afirmó el procurador.