Sostuvo que la OEA puso en evidencia ante la comunidad internacional “que no es una organización imparcial para defender y garantizar la paz, la democracia y la transparencia, sino de patrocinar intereses parcializados mezquinos y ajenos a la voluntad democrática del pueblo boliviano”.
Puntualizó en su comunicado que desde el momento de su “informe preliminar” han dejado “que la democracia Boliviana se encuentre secuestrada por el régimen golpista, quienes están hipotecando nuestra soberanía y dignidad”.
El MAS postuló como su candidato a la Presidencia del país al exministro de Economía, Luis Arce, quien marcha en el primer lugar de la intención del voto de cara a los comicios de setiembre, de acuerdo con las más recientes encuestas.
A inicios de julio, el expresidente boliviano y dirigente del MAS, Evo Morales, también se pronunció en forma similar al rechazar a la OEA como observadora de las próximas elecciones.
El Grupo de Puebla, compuesto por 44 personalidades de la política latinoamericana, igualmente rechazó a finales de junio pasado la futura participación de la OEA como institución observadora en próximas jornadas electorales que tengan lugar en América Latina.
“El Grupo de Puebla considera que lo acontecido en Bolivia pone en entredicho el rol de la OEA como observador imparcial de elecciones a futuro”, afirma la declaración firmada por personalidades como Fernando Lugo, Celso Amorim e Iván Cepeda.