Pero los sindicatos sectoriales mantienen la convocatoria para paralizar el trabajo.
El paro se convocó el 1º de mayo para protestar contra la reforma del sistema de pensiones que prepara el gobierno y que de momento avanza lentamente en el Congreso.
Dicho borrador del texto establece por primera vez una edad mínima de jubilación (62 años para las mujeres y 65 para los hombres) y aumenta el número de años cotizados para recibir la pensión completa.
Los sindicatos, la oposición y los movimientos sociales consideran que la reforma perjudicará sobre todo a los trabajadores más pobres.
El gobierno, en cambio, asegura que acaba con los privilegios de algunos sectores históricamente más favorecidos y que su aprobación es básica para reducir el déficit público y para que la economía vuelva a crecer.
São Paulo sensible
La jornada de protesta podría ser especialmente sensible en São Paulo, donde este viernes arranca además la Copa América de fútbol con el partido inaugural entre Brasil y Bolivia. Las protestas previstas para la tarde y los paros del metro, trenes y autobuses podrían dificultar el acceso del público al recinto deportivo.
Además la CUT asegura que se sumaron a la huelga los sindicatos de trabajadores de bancos, profesoras, metalúrgicos, camioneros, trabajadores rurales, petroleros, enfermeras y funcionarios del sector público, entre otros.
También convocan a la huelga las organizaciones de trabajadores CTB, Força Sindical, CSB, UGT, Nova Central, CSP-Conlutas e Intersindical.