Entre los fallecidos, la edad media fue de 68 años y el 89 por ciento de las muertes de mujeres tenían de 50 años o más.
Además, en el 84 por ciento de enfermos graves y en el 89 por ciento de los fallecidos hubo al menos una condición de riesgo preexistente, como diabetes, tumores, enfermedades cardiovasculares, enfermedades respiratorias crónicas, obesidad, entre otras.
En el total de las personas reportadas de graves el 80 por ciento no están vacunadas y ocho también de los enfermos más delicados fueron mujeres embarazadas.
El mayor número de pacientes graves se registraron en las regiones de Lombardía, Piemonte, Emilia Romaña y Véneto, todas al norte del país, además de Lacio, al centro; mientras no registraron enfermos de cuidado en Umbria, Molise (ambas al centro de la península) y Basilicata, al sur.
La realidad superó en tres millones de casos, los cinco millones previstos por algunas estimaciones, comparado con el comportamiento de la enfermedad en etapas anteriores, incluso la 2017/2018 cuando hubo 764 pacientes graves y 173 muertes.
Durante la semana 15 de 2019 se observó una reducción adicional de las muestras positivas de gripe, todas pertenecientes al tipo A, principalmente del subtipo H3N2, con el 77 por ciento.
En general desde el comienzo de la temporada, en particular desde el inicio de la vigilancia epidemiológica hasta el presente, existe la misma proporción de identificaciones virales atribuibles a los dos subtipos A (H1N1) pdm09 y A (H3N2), ya que cada uno de ellos representa el 46 por ciento de los virus circulantes.