O sea que pueden llegar al final del período con menos salario.
Sí. Ya se arranca con un 5% pero se puede ir acentuando y la pérdida puede llegar a ser de más del 7%. Sin contar otras cosas, porque a la pérdida del 5% que vamos a tener en febrero cuando cobremos el sueldo de enero hay que sumarle el aumento de las tarifas públicas. O sea que vamos a tener menos poder adquisitivo, menos salario y vamos a tener que pagar más de tarifas públicas. Con la complicación de que a muchos trabajadores del Estado se los obligó a hacer teletrabajo, están trabajando en su casa y la tarifa que más aumentó fue la de internet. O sea que van a tener que pagar para trabajar.
¿El Poder Ejecutivo les ha dado alguna explicación?
Directamente tratan de disfrazarlo de muchas maneras, pero lo que está claro acá es que el Poder Ejecutivo lo que busca es equilibrar las cuentas públicas a costa de los trabajadores del Estado. Según los cálculos que nos han transmitido los expertos en economía que tenemos en COFE, este 5% le genera un ahorro de unos 200 millones de dólares por año al Poder Ejecutivo. Una cifra importante a la que hay que sumarle el ahorro por puestos de trabajo, y pese a que el gobierno no lo admite, siguen reduciéndose por dos vías: por la no renovación de contratos en diferentes organismos y por el no llenado de vacantes como establece el decreto 90.
O sea que la principal fuente de financiación para las cuentas públicas somos los trabajadores estatales con puestos de trabajo y el salario, y la reducción de políticas sociales que claramente el gobierno está afectando.
Contradice sus promesas.
Totalmente. El gobierno, básicamente, centró su campaña prometiendo por un lado que no iba a aumentar impuestos, para beneficiar al gran capital, y por otro lado que no iba a haber pérdida de poder adquisitivo en el salario real. Por una parte se está cumpliendo a rajatabla, con el gran capital. Porque todas las medidas que el gobierno toma son para favorecer al gran capital. Por ejemplo este beneficio que se le dio a las empresas de no pagar los salarios vacacionales o las licencias de los trabajadores cuando salen de licencia. Eso es un beneficio para el gran capital.
O a los trabajadores que se les manda hacer teletrabajo se les aumenta por encima de la media la tarifa de internet, pero a los grandes terratenientes se les mantiene el precio del gasoil. Acá hay definiciones del Poder Ejecutivo que son para beneficiar al gran capital en detrimento del trabajo.
¿COFE está en condiciones de hacer algo para revertir esta situación?
El momento para poder modificarla es la Rendición de Cuentas. Ahora hay que tener en cuenta la situación sanitaria. Estamos en un momento en que mucha gente se toma vacaciones, pero sobre todo por la pandemia y por los números que, sobre todo en la capital, están bastante complejos. Por lo tanto es difícil tomar algunas acciones. De todas maneras estamos centrados en dos grandes cuestiones: una es ir preparando los motores para la movilización a partir de fines de abril cuando ya se esté discutiendo la Rendición de Cuentas.
La otra línea de trabajo que estamos desarrollando es la juntada de firmas para derogar 135 artículos de la Ley de Urgente Consideración (LUC). Eso para nosotros es una línea de trabajo que nos permite por un lado cumplir con el objetivo de juntar las firmas y por otro lado ir organizando los diferentes sindicatos para estar listos cuando haya que movilizarse.