No todas las faltas implicarán pérdida de puntos, y serán las infracciones más graves las que resten puntos. Entre estas últimas aparecen el exceso de velocidad o la utilización del teléfono celular durante la conducción, el no uso del cinturón de seguridad o conducir habiendo consumido alcohol o drogas.
Desde la base de los 12 puntos, si no se pierde ninguno, a los tres años se sumará uno más y así sucesivamente hasta llegar a un máximo de 15. Empero, quienes accedan a un nuevo permiso luego de haberlo perdido, partirán de una base más baja que será de 8 puntos.
Por ejemplo, el exceso de velocidad será penado con la quita de 2 puntos, en tanto que conducir bajo los efectos de alcohol o drogas, implicará la quita de hasta 4 puntos, independientemente del retiro temporal de la licencia de conducir y la multa que está prevista para estos casos.