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Sociedad Tuana | Andrea Tuana | demanda

"Múltiples vicios"

Defensa de Andrea Tuana presentó demanda de nulidad contra sanción del Ministerio del Interior

El abogado Rodrigo Rey explicó a Caras y Caretas que la demanda busca anular una sanción "arbitraria" contra Andrea Tuana que "expresa desviación de poder" y atenta contra la libertad de expresión.

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El caso se originó tras una resolución firmada el 28 de febrero de 2025 por el entonces ministro Nicolás Martinelli, quien impuso inicialmente una suspensión de seis meses sin goce de sueldo. El fundamento de la medida fueron las declaraciones de Tuana en una entrevista televisiva en febrero de 2024, donde analizó el impacto del narcotráfico en la infancia. Para la administración, sus dichos constituyeron una violación al artículo 37 literal A de la Ley Orgánica Policial, que prohíbe críticas a la gestión que afecten la imagen institucional.

Rodrigo Rey: "sanción arbitraria que expresa desviación de poder"

El abogado defensor, Rodrigo Rey, expicó a Caras y Caretas que la demanda actual se dirige contra la cadena de actos administrativos que confirmaron la sanción, incluyendo la resolución de agosto de 2025 que, si bien redujo el castigo a cuatro meses, mantuvo intactos los fundamentos del reproche."Buscamos la anulación total de esta sanción arbitraria que expresa desviación de poder, que sienta un precedente preocupante a la luz de los estándares de libertad de expresión que caracterizan a Uruguay".

Argumentos de la demanda

El escrito judicial presentado, al que accedió Caras y Caretas, destaca que las declaraciones de Tuana no refirieron a la autoridad policial ni a la gestión del Ministerio del Interior, sino a políticas sociales cuya rectoría corresponde al Ministerio de Desarrollo Social.

Entre los principales agravios expuestos la defensa menciona el "vicio de tipicodad", alegando que se realizó una "calificación forzada" de sus dichos, ya que informar sobre el retiro de proyectos sociales del Estadi en el territorio es un "dato objetivo de la realidad" y no una crítica institucional.

También se argumenta que la sanción viola la libertad de expresión, afectando tanto la dimensión individual de Tuana como la dimensión social, al privar al debate público de una voz técnica calificada.

Además, la defensa considera que existe falta de proporcionalidad en la sanción, entendiendo que es "punitivamente insostenible" privar a una funcionaria de su salario durante un tercio del año por una opinión técnica aislada. En tal sentido, se califica la medida de "confiscatoria".

Por otro lado, se advierte que este tipo de castigos genera un chilling effect o efecto inhibitorio sobre el resto del personal técnico del Estado, ya que este tipo de medidas desincentiva la participación de voces calificadas en el debate público, al generar un temor fundado a posibles represalias por emitir opiniones profesionales.

En síntesis, a demanda solicita la suspensión inmediata de la ejecución de la sanción mientras se tramita el proceso, argumentando que el daño patrimonial y reputacional para Tuana es actual y de difícil reparación.