Por este motivo, las cuentas bancarias están embargadas desde hace un año y medio. Esto llevó a que los trabajadores de prensa perciban sus salarios en cuotas y a través del cambio de cheques de publicidad.
«La empresa está concursada, tiene un síndico, una veeduría y es todo parte de la quiebra de Oil que era la principal accionista del grupo empresario», explicó a este medio el periodista de C5N, Alexis Szewczyk.
A partir de esa situación, la compañía «la única manera que tiene de pagar los sueldos es agarrando los cheques de publicidad, cambiarlos en financieras y esas financieras transfieren a las cuentas de los trabajadores», añadió el trabajador de prensa. «En toda esa operatoria se pierde un porcentaje de plata que es nuestra o sea que todo eso lo financiamos los trabajadores«, completó.
Fue en ese marco que el juez Cosentino, ante una presentación del Sindicato Argentino de Televisión Servicios Audiovisuales Interactivos y Datos (Satsaid), había exhortado a la creación de una cuenta exclusiva para el pago de los sueldos buscando así garantizar la continuidad de las fuentes de trabajo. «La cuenta iba a estar monitoreada por la Justicia así que no iba a tener ningún otro uso», apuntó Szewczyk.
Un canal opositor silenciado
C5N es una señal de televisión que actualmente transmite por la Televisión Digital Abierta y distintas operadoras de cable. Desde la llegada a la Presidencia de Mauricio Macri a fines de 2015 se convirtió en uno de los pocos medios de comunicación con una mirada crítica sobre el Gobierno. Es por eso que para los trabajadores y algunos dirigentes políticos, esta acción judicial supone un acto de censura.
El presidente del bloque de diputados nacionales del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, opinó que «hay una intención de que la voz de C5N se apague». Y añadió: «No nos parece casual que los medios de comunicación que tienen una mirada crítica hacia el Gobierno son los que siempre han sido hostigados durante la gestión de Mauricio Macri».