En la misma declaración a periodistas en su viaje – la única vez que habló a la prensa – el ultraderechista dijo no haber ninguna razón de preocupación por el desplome abrupto tanto de la Bolsa de Valores de San Pablo como del real frente al dólar.
Solamente ayer las operaciones de la Bolsa fueron suspendidas dos veces. En lo que va de la semana, fueron cuatro las ocasiones en que se recurrió a la medida, adoptada cuando se sobrepasa determinado portal de descenso. Pese a las suspensiones, al promediar la tarde la Bolsa había sufrido un bajón de casi 15 por ciento, el más elevado del mundo.
En lo que va del año, el cambio sufrió una depreciación superior a 20 por ciento y fueron quemados más de catorce mil millones de dólares de las reservas en un intento de evitar un desplome aún más acentuado.
Lo que más preocupa a analistas es que, a la par de la grave crisis global provocada por el coronavirus – y cuyas consecuencias y extensión todavía son ignoradas – es la altísima tensión política interna provocada precisamente por acciones e iniciativas disparatadas de Bolsonaro.