El proyecto que busca llevar adelante la Intendencia de Montevideo (IM) implicó un estudio de un año por parte del gabinete, de los ediles en la Junta, de los ministerios de Ambiente y Economía y del BID. El primer capítulo del plan comprende mejoras en la recolección de residuos, mediante sistemas diferenciados según zonas de la capital; la clasificación de residuos con contenedores intradomiciliarios, pensada para barrios de los municipios G y E; el refuerzo de la red de contenedores, y la creación de una nueva planta de clasificación.
El plan de limpieza se financia con 47,6 millones de dólares, mientras que los restantes 22,4 millones se destinarían al saneamiento.
Tras su reunión con el presidente, Cosse dijo a la prensa que el plan aprobado por el BID fue discutido en profundidad con el Ministerio de Economía y Finanzas y se tuvo en cuenta los aportes de los ediles de la coalición; de hecho, por eso bajó de los 120 millones de dólares que originalmente se iban a pedir. “El BID ya lo votó en noviembre con el voto del representante de Uruguay, lo que falta para que podamos acceder es que la Junta lo apruebe con mayoría especial, y para eso faltan tres votos”, resumió la intendenta.
Cosse dijo que Lacalle Pou “desde su lugar verá lo que pueda generar, y quedamos en comunicación. Hablamos de varios temas y tengo confianza en que el presidente comprendió la importancia de que esto no se dilate”.
“Este es un proyecto a seis años, es a largo plazo, no es algo para hacer en un año; va a dar, además, miles de puestos de trabajo porque requiere obras. Como país no quedaríamos serios si después de haber trabajado todo un año con el BID, con dos ministerios, con la Intendencia de Montevideo, después de haberlo presentado públicamente, la Junta decide no votarlo; me parece que no quedaría bien Uruguay. Esto fue una primera conversación, dejemos un espacio de tiempo y ojalá se pueda solucionar”, resumió la jerarca.