En noviembre de 2015, la mujer había denunciado a su ex pareja por violencia doméstica, pero pese a esto no se procedió a retirarle su arma de reglamento, la que utilizó para matarla. “Es un caso complejo. El hecho se produce en un lugar y es denunciado en otro. El que recibe la denuncia lo pasa al lugar donde se produjo el hecho, pero a donde no llegó es a las Unidades Especializadas en Violencia Doméstica», que se encarga de entender en estos casos y tiene la potestad para retirarle el arma al policía, señaló el ministro del Interior, Eduardo Bonomi.
Por su parte, el director general del MI, Charles Carrera, en una nota editorial publicada en la web de la cartera, señaló que en el caso de Valeria Sosa, “los protocolos no se cumplieron y quien o quienes se determinen que son responsables de ello tendrán las sanciones disciplinarias más duras».