Denuncian en España irregularidades de la xunta gallega vinculada a Casa de Galicia
El portal Xornal Galicia publicó una serie de documentos que revelarían graves irregularidades en la gestión de la mutualista Casa de Galicia, cuya liquidación fue decretada por el gobierno de Luis Lacalle Pou. Los hechos reseñados vienen del siglo anterior, cuando Manuel Fraga Iribarne presidía el gobierno gallego. Pero la poco clara gestión se verifica desde 2006 bajo la presidencia de Alberto Núñez Feijóo, también integrante del Partido Popular gallego.
En el centro de la trama se ubica el interés de empresarios gallegos, junto con algún uruguayo, de acceder a la valiosa propiedad de unos 4.500 m2 que Casa de Galicia posee en avenida 18 de Julio 1471 casi Barrios Amorín de Montevideo, valorada en 24 millones de euros. Allí se preveía construir un hotel con instalaciones deportivas diseñado por el estudio de los arquitectos Taboada-San Román, uruguayos hijos de gallegos, y cuya maqueta estuvo expuesta mucho tiempo en el hall del sanatorio de avenida Millán. A propósito el secretario de Emigración de la Xunta dijo el 27 de febrero del 2019 que “Casa de Galicia de Montevideo inicia un ambicioso proyecto de ampliación de instalaciones en el centro de la capital uruguaya. Construirá un gran complejo para la atención sanitaria que también contará con instalaciones deportivas, espacio para las entidades gallegas e incluso para la Delegación de la Xunta en la ciudad”. Según el mismo portal de noticias “el proyecto fue presentado 4 meses antes que finalizara la tasación del inmueble que alcanzó los 24 millones de euros. Todo sería puesto a nombre de una nueva sociedad cuyos propietarios son Abanca, Iglesias y otros. El proyecto consistía en la construcción de once pisos, con diez ocupados por 44 habitaciones estilo apart hotel que contendrían las oficinas de la delegación de la Xunta de Galicia, la sede de la Asociación de Empresarios Gallegos del Uruguay y las oficinas en Uruguay de Abanca. Como colofón del negocio Iglesias dijo: “a partir de esta jornada Casa de Galicia se ha convertido en la primera institución médica privada del Uruguay de telemedicina”. Aunque en los hechos el nuevo proyecto no pertenecería a Casa de Galicia, según la documentación citada por el portal gallego. En octubre de ese año Casa de Galicia fue autorizada a emitir bonos por unos 15 millones de dólares, pero la oferta no funcionó y logró muchísimo menos dinero. Era el principio del fin.