Sin embargo, confirmó que hubo un pedido para entrenar todos juntos y no de manera separada. "Los jugadores saben por que yo quería dividir los entrenamientos pero cuando me plantearon la idea de entrenar todos juntos, era absurdo que siguiera con la idea cuando no tenía el apoyo del plantel".
Bielsa contó que parte de entrenar por separado es porque de esa manera "se me facilita para poder ver a todos los jugadores" pero "entendí que un pedido de esa naturaleza la tenía que aceptar porque los jugadores querían sentirse cerca. Lo acepté de buena gana por el argumento".
Reducción de las charlas con los jugadores
El entrenador de la selección uruguaya, destacó que el segundo punto en el que hubo una especie de acuerdo entre el cuerpo técnico y los jugadores, fue el de reducir las charlas. Según relató, esto se dio luego del partido ante Estados Unidos.
"Ellos entendieron que preferían que el tiempo de charlas se redujera, y yo accedí. Son charlas colectivas sobre el rival a enfrentar y el entrenamiento que vamos a hacer”, y agregó que "nunca fui caprichoso ni mentí".
"Si no hubiera aceptado los pedidos de los jugadores, hubiese sido peor. Si alguien prefiere la convivencia a la calidad del entrenamiento, hay que aceptar el pedido. Si los mensajes saturan en vez de servir, obstaculizan”.
“Siempre pensé que corregir errores y resaltar virtudes era conveniente. Los jugadores me pidieron que hiciera charlas más cortas y pasaron a ser de 10 minutos”, resaltó.