Los RPZ Cóndor llegaron a Uruguay en los ‘80 por parte del fabricante alemán Thyssen Henschel y han participado en el pasado en la actividad de los cascos azules en el Congo, Angola y Mozambique.
Pese a la protección balística que ofrecen, la Policía pondera como prioritarios la comodidad y la visibilidad que los efectivos tengan dentro de los vehículos. Se necesitan ventanas a los 360 grados, aseguraron desde el ministerio.
Eso lleva a que los jerarcas policiales también sean cautos a la hora de pensar en el uso de los Mowag y los Urutu, otros dos tipos de blindados que integran la lista de cinco tipos de vehículos militares que están contemplados en el convenio entre los ministerios. Las dos clases de unidades requieren de un artillero con el cuerpo fuera del coche para asegurar visibilidad completa.
Durante las conversaciones, la Policía ha transmitido a través del Ministerio del Interior que los Mamba MK 7 donados por Estados Unidos son los que más se adaptan a sus necesidades. Sin embargo, el Ministerio de Defensa ha intentado ofrecer alternativas y de hecho el gobierno entiende que cualquier cesión a favor de los policías requeriría enviar una carta formal a la embajada estadounidense para habilitarlo.
Vodnik blindados de origen ruso
En este marco, Interior procura que el Ejército ceda lo antes posible los Vodnik, blindados de origen ruso que llegaron a Uruguay en 2006 como parte de un pago en especie para saldar una deuda acumulada a partir de la caída de la Unión Soviética.
La cartera adujo durante los intercambios con el Ejército que dichos vehículos también tienen escasa visión y que son más bajos que los Mamba, aunque son similares a los GAZ-2330 Tigr que ya tiene la Guardia Republicana. La fuerza tiene seis blindados de este tipo, pero la mayoría suelen estar fuera de funcionamiento por daños o roturas.
A pesar de las desventajas respecto a los Mamba, Interior procura acelerar la cesión de los blindados Vodnik. De todos modos, fuentes políticas explicaron que ninguno de los coches estará de inmediato a disposición de la Policía, dado que todos requieren un proceso de capacitación a los funcionarios policiales.