En la misiva se añade que “la gravedad de las conductas de un grupo determinado de aficionados de dicha institución incluyeron el encendido de bengalas dentro del estadio para posteriormente, una de ellas ser arrojada a la parcialidad local del club Estudiantes de la Plata, produciendo lesiones en algunos de los concurrentes que se encontraban dentro del sector popular de una de las tribunas”.
El organismo también informó que trece uruguayos “que presuntamente han participado de los hechos” fueron detenidos y se presentará contra ellos “a la brevedad la denuncia penal correspondiente, una vez que se recaben las pruebas necesarias”.
Según informó Referí, el club tricolor envió el 8 de abril a Conmebol una nota donde advertía el riesgo que entrañaba el encuentro, dada la feroz rivalidad entre las parcialidades de ambos equipos.
Sin embargo, el operativo policial de traslado de la parcialidad de Nacional hacia el estadio de Estudiantes fue calificado como “un abuso y un desastre” por hinchas tricolores, según consignó Referí.
Además, el público del equipo uruguayo, compuesto por unas 2000 personas, fue ubicado en un rincón del estadio, separado por apenas un tejido de tribuna popular de Estudiantes, sin un pulmón o espacio vacío que separara las hinchadas de ambos equipos.