Inglaterra 0 - Estados Unidos 1, 1950
Hasta este partido, los Estados Unidos habían perdido siete encuentros internacionales con un resultado global de 45-2. Inglaterra, por otro lado, tenía muchas ganas de seguir adelante y acabar levantando el trofeo. Su planteamiento fue casi arrogante, creyendo que podrían ganar con solo presentarse en el terreno de juego. De manera increíble, un gol justo antes del descanso por parte de un modesto lavaplatos puso a los estadounidenses por delante y, contra todo pronóstico, lograron una de las victorias más improbables en la historia de los Mundiales.
Alemania Occidental 3 - Hungría 2, 1954
No sería descabellado decir que Hungría nunca se ha recuperado completamente de este resultado. Eran considerados por la mayoría como los mejores del mundo en aquel momento: invictos durante 31 partidos, los campeones olímpicos vigentes y repletos de jugadores de gran talento como Ferenc Puskas y Nandor Hidegkuti. Los alemanes, por otro lado, sólo habían jugado unos pocos amistosos, ya que acaban de volver al ámbito internacional tras un período de ausencia después de la guerra. Los húngaros lograron una ventaja de dos goles en solo 8 minutos, pero, de forma destacable, Alemania dio la vuelta al marcador para acabar ganando 3-2. Hungría nunca volvió a ser la misma después de esta derrota.
Argelia 2 - Alemania Occidental 1, 1982
Los alemanes llegaban al partido como campeones de Europa y favoritos del torneo, mientras que Argelia debutaba en una Copa del Mundo. En la previa del partido, los jugadores alemanes predijeron ocho goles, mostrando una absoluta falta de respeto por el rival. No tardaron mucho en darse cuenta de que habían subestimado enormemente a sus oponentes y durante buena parte del partido simplemente no pudieron ni acercarse a los talentosos norteafricanos. Con el 1-1 en el marcador, los argelinos realizaron una maravillosa jugada que destrozó a la defensa alemana y los puso por delante, resultado que defendieron cómodamente y que les permitió lograr esta famosa victoria. Lamentablemente, una controvertida victoria por parte los alemanes ante Austria en el último partido de grupo impidió que los argelinos avanzaran a la siguiente fase de la competición.
Camerún 1 - Argentina 0, 1990
Argentina había ganado la Copa del Mundo de 1986 y se esperaba que volvieran a hacerlo bien en esta nueva edición, sobre todo debutando ante una selección africana que era una gran desconocida en términos futbolísticos. Sin embargo, los Leones Indomables, como fueron apodados, resultaron ser demasiado fuertes y habilidosos para los sudamericanos, que no pudieron recuperarse del gol de Camerún a mediados de la segunda mitad, a pesar de que increíblemente el equipo camerunés acabó con solo nueve jugadores, tras sufrir dos expulsiones. A pesar de ello, defendieron el resultado sin problemas. Llegaron a los cuartos de final, y dieron un gran susto a Inglaterra, antes de acabar cayendo en la prórroga.
Francia 0 - Senegal 1, 2002
Este partido parecía que iba a ser un mero trámite para los franceses. Francia llegaba como vigente campeona de la Copa del Mundo, mientras que este era el debut de Senegal. Los franceses se mostraron lentos desde principio, en apariencia subestimando totalmente a sus oponentes, algo que les costó caro. El Hadji Diouf, que acabaría jugando en la Premier League inglesa, fue la estrella del espectáculo y una vez que los africanos se pusieron por delante, los vigentes campeones no fueron capaces de hacer nada para evitar esta humillante derrota.
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