La respuesta tricolor fue negativa a este pedido y deslindando responsabilidades en la organización del partido, en el entendido de que eso corre a cuenta del equipo local.
De esta forma, y tras la reunión en la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) en la que se ajustaron los detalles de seguridad para el duelo, se realizó una sesión extraordinaria del Consejo Directivo de Peñarol, y decidieron desistir de la idea primera y comercializar la tribuna Güelfi en exclusividad para los parciales carboneros.
Se terminó una novela que duró varios días, con idas y vueltas constantes, y que tuvo su epílogo con algo que hace tiempo se podía pensar que iba a suceder, los clásicos en el Apertura y Clausura en las canchas de los grandes no tendrán la presencia de visitantes.
Recordemos que el Ministerio del Interior sugirió que la mencionada tribuna tuviera presentes simpatizantes de un solo club y no fuera compartida, algo que también fue clave en la decisión final.
Los hinchas locales ya agotaron las entradas para Damiani, Cataldi y Henderson, por lo que se piensa que en pocas horas la Güelfi correrá el mismo destino en los 6.000 tickets que se pondrán a la venta.