Memoria colectiva
Pese a lo frío de la tarde, numeroso público se dio cita en el acto, en el que participaron también las nietas del maestro Julio Castro y autoridades nacionales, departamentales y locales. La apertura musical estuvo a cargo de Mocchi, y el cierre de Mario Carrero.
Carlos Garolla, director de Derechos Humanos del Gobierno de Canelones, señaló que se trata de “una obra colectiva, por eso tiene un valor tan importante”. Explicó que la fecha elegida también constituyó un homenaje a los docentes detenidos desaparecidos y sostuvo que el espacio invita a conocer quién fue Julio Castro y a preguntarse “por qué el terrorismo de Estado mató a un maestro”.
Patrimonio del Uruguay
Por su parte, la subsecretaria de Educación y Cultura, Gabriela Verde, subrayó la contribución de estas iniciativas al resguardo del “patrimonio pedagógico del Uruguay” y de la memoria. Destacó los aportes de Castro a la educación uruguaya y latinoamericana, así como la dimensión humana de su compromiso, y expresó la importancia de que el ministerio acompañe las propuestas que recuperan ese legado en distintos puntos del país.
Tania Vecchio, la alcaldesa anfitriona, afirmó que el lugar reúne condiciones para el disfrute de la comunidad y la reflexión sobre la historia reciente. Remarcó la importancia de transmitir lo sucedido a los niños y niñas para “seguir creciendo en democracia y derechos”, y valoró el impulso de las organizaciones locales, junto con el respaldo del Gobierno de Canelones a estos proyectos.
Desde la Comisión Memoria y Resistencia de Parque del Plata - Las Toscas, Eduardo Viera explicó que el trabajo de dicha agrupación busca transmitir a las nuevas generaciones lo ocurrido durante el terrorismo de Estado para que esos hechos no vuelvan a suceder.
Una vida dedicada a los demás
Julio Gerardo Castro Pérez nació en La Cruz, Florida, en 1908. Fue maestro, pedagogo y periodista, cofundador del semanario Marcha y un referente de la educación rural. Su trabajo estuvo orientado a mejorar las condiciones de enseñanza y de vida de las comunidades del interior. Participó en el impulso de las misiones sociopedagógicas, iniciadas en 1945, que acercaron a estudiantes a la realidad del medio rural mediante actividades educativas y sociales.
El 1 de agosto de 1977 fue secuestrado en Montevideo por fuerzas represivas de la dictadura cívico-militar, torturado y asesinado, y permaneció desaparecido durante 34 años. Sus restos fueron hallados el 21 de octubre de 2011 en el Batallón n.º 14, de la localidad canaria de Toledo. Las pericias forenses permitieron establecer que había sido ejecutado con un disparo en la cabeza.