La resolución es “vinculante y obligatoria” lo que significa que deberá ser aplicada en todo el país, lo que ha sido declarado por el legislador Gustavo Medina, expresidente de la Suprema Corte de Justicia y exprocurador del estado. “La decisión es obligatoria porque las sentencias de la Corte Institucional someten a todas las autoridades ecuatorianas”, dijo.
La Corte Constitucional se pronunció al favor del casamiento gay al examinar el recurso de dos parejas de hombres que alegaban el derecho de unión frente a las autoridades civiles marcando un camino para que otros puedan caminar libremente.
Las parejas se mostraron felices además de todos los activistas de la comunidad LGTBI que se mantuvieron en pie de lucha por la conquista de sus derechos.
Una de las parejas que llevaron su caso a la corte pidiendo que fuera posible su unión legal es proveniente de Guayaquil y ya se encuentra planificando el casamiento.
Uno de ellos declaró sentirse “alegre y ampliamente satisfecho” por la obtención de la igualdad y el apoyo de gran parte de la población y animó a los homosexuales a no esconderse más y aprovechar los logros obtenidos.
Ecuador es un país conservador y mayormente católico practicante, por lo que la lucha fue doblemente más difícil.