Cada vez que hablaba con él recibía una lección. Desde su apartamento a media cuadra de su querido Palacio Municipal y a una cuadra de la Huella de Seregni, era capaz, con su enorme inteligencia, de transmitir su sabiduría y su experiencia y de contagiar su optimismo, su sentido del humor, su humanidad, su generosidad y su tenacidad implacable.
Eduardo Platero fue un dirigente sindical excepcional al frente de los trabajadores municipales, de la Convención Nacional de Trabajadores de la cuál fue fundador y del PIT CNT.
Fue un intelectual lúcido, un dirigente sindical astuto y sagaz y un frenteamplista de la primera hora.
Estuvo preso por la dictadura muchos años y luego de ella se reintegró a su actividad sindical y fue electo miembro del Comité Central del Partid Comunista.
Últimamente integraba un selecto grupo de ex dirigentes sindicales que participaban activamente en la central sindical.
El “Gordo “ Platero era para ellos un líder y para los nuevos dirigentes un ser legendario.
Desde hace muchos años colaboraba todas las semanas con sus artículos en Caras y Caretas y para nosotros se va un gran compañero, una gran persona y un gran amigo.
Vaya nuestra solidaridad a sus compañeros del PIT CNT y todo nuestro apoyo y cariño a Soledad su hija, a Sandino y a toda su familia.